Los músicos sobre la tarima se encargan de invitar a los bailarines a transformar el asfalto en una pista de baile.

Por: Melvin Molina 20 julio, 2014
Son pocos pero los que se tiran a pista sacan provecho de cada cadencioso movimiento de la orquesta.
Son pocos pero los que se tiran a pista sacan provecho de cada cadencioso movimiento de la orquesta.

En las instalaciones del Catie, en Turrialba, la tarde de este domingo se vive entre la salsa contagiosa del grupo Madera Nueva y una oferta amplia de comidas de 13 países distintos.

Los músicos sobre la tarima se encargan de invitar a los bailarines a transformar el asfalto en una pista de baile.

Son pocos, pero los que se tiran a pista sacan provecho de cada cadencioso movimiento de la orquesta.

Muy cerca, en la zona de comidas, María Salto viste un traje típico de su natal Ecuador. Ella promociona la fritada, un plato propio de la sierra ecuatoriana.

Con cada minuto incrementa el número de familias que se acercan para darse un paseo dominical; también llegan buses llenos de jóvenes que posiblemente esperan ver en vivo a Sonámbulo y Los Ajenos.

Además, existen puestos en los que el Catie expone productos y frutos que existen en sus jardines, como la olla de mono.

La lluvia llegó a la 1:15 p. m., con poca fuerza, no obstante las nubes grises abundan.

Etiquetado como: