Disfrute.Por donde sea que se viera a lo largo y ancho del Paseo Colón habían personas y perros de todas las edades pasándola bien

 20 febrero
El toro mecánico fue de las atracciones más buscadas. Rafael Murillo
El toro mecánico fue de las atracciones más buscadas. Rafael Murillo

Los pausados pasos de baile de Angelita Solís enternecieron a quienes desde las 9 a. m. la vieron disfrutando de las actividades recreativas en el paseo Colón.

Del cuello de la señora de 94 años colgaba una medalla: se la dieron por su participación en las clases de aeróbicos, aunque ella no hizo la rutina como los demás, no dejó de bailar en ningún momento.

Así se mantuvo hasta la 1 p. m., cuando empezó el concierto con La Orquesta La Solución. Su sobrina nieta Karen Abarca era su pareja de baile, y según dijo Angelita, “la estaba pasando muy bien”.

A su lado estaba Reina Chavarría, de 65 años, conocida de Angelita y quien llegó con ropa deportiva para disfrutar de las actividades recreativas.

Ellas y muchas familias con sus perros llegaron ayer 19 de febrero a disfrutar de las actividades que ofrecía a calle cerrada la Municipalidad de San José, en el marco de los Domingos familiares sin humo .

Para todos. La calle se convirtió en una improvisada pista de baile frente a la Toyota.

En una esquina estaba el pequeño Mathías Calero, de dos años; su simpatía y ritmo reflejaban la alegría vivida por él y muchos niños que llegaron a disfrutar de juegos tradicionales, inflables acuáticos, paredes para escalar, zonas de patinaje y hasta canopy.

Muchos niños llegaron muy alto en la pared escaladora. Rafael Murillo
Muchos niños llegaron muy alto en la pared escaladora. Rafael Murillo

“A él le gusta bailar mucho, vinimos a disfrutar del concierto y de los inflables. Creo que vamos a volver”, contó su madre, Scarleth Calero.

Mientras hacían fila para disfrutar del toro mecánico, Allen Garita y su novia Stephanie Fuentes de 24 y 21 años, respectivamente, fueron parte de los jóvenes que llegaron a ver “qué encontraban” en el paseo Colón.

“Nos parece genial el ambiente. Vamos a seguir viviendo”, comentaron.

El fuerte sol propio de la época no frenó que familias completas disfrutarán sanamente de esta alternativa que procura la recreación libre de humo y tabaco.

Según mencionó el alcalde josefino Johnny Araya, en la conferencia de prensa de presentación de la actividad, inicialmente los domingos sin humo eran para estar lejos del que emanaban los automotores´; ahora, además, “incorporamos una alianza con el Ministerio de Salud: también nos referimos al humo de los cigarros”.

Doña Angelita, de 94 años, no paró de bailar. Rafael Murillo
Doña Angelita, de 94 años, no paró de bailar. Rafael Murillo

Paraíso perruno. Otra de las alianzas de la Municipalidad de San José propone la participación de los perros.

La Federación Canina de Costa Rica ACAN desarrolla una oferta variada para que las personas lleguen con sus canes y puedan aprovechar del parque recreativo, cortes de pelo, baños y asesoría veterinaria.

Perros de todos los tamaños y razas llegaron en compañía de sus dueños a disfrutar de la variada oferta recreativa y de salud.

Varios gran danés jugaban con pequeñas pomeranias. Unos golden retriever se le acercaban a otros perritos que no tenían una raza definida. El encuentro era para los amantes de los perros y, por supuesto, para ellos era todo un paraíso.

Ana Victoria Barboza llegó con su perra Manchitas; la idea principal era que la mascota recibiera una valoración de rutina por la veterinaria que estaba en el lugar, como había “tanta fila” (llegaron más de 350 perros), la mujer de 58 años prefirió irse a bailar con su “chiquita” al ritmo de La Solución.

Ana Victoria bailó bolero con su perra Manchitas. Rafael Murillo
Ana Victoria bailó bolero con su perra Manchitas. Rafael Murillo

“A ella la tengo hace dos años, pero ella tiene como ocho. Gracias a un veterinario bueno y a mis cuidados hoy ella puede caminar, una moto la atropelló y la había dejado muy mal”, contó mientras tenía a su “hija” en brazos bailaba un bolero.

Al filo de las 2 p. m. la afluencia se mantenía, personas y perros seguían disfrutando sin importar edad ni tamaño.