Solo dentro de las fronteras alemanas se consumen más de 850 millones de salchichas al año, y en Costa Rica hay varias opciones para que esos números también se reflejen con creces en otras partes del mundo.

Por: Alessandro Solís Lerici 27 junio, 2014
Plato surtido del Club Alemán, con salchichas Münchner Weißwurst (blanca), bratwurst (en salsa) y ahumadas picantes. Acompañamientos: repollo blanco, papas con tocino, pretzel, pan y mostaza. / Fotografía: Luis Navarro.
Plato surtido del Club Alemán, con salchichas Münchner Weißwurst (blanca), bratwurst (en salsa) y ahumadas picantes. Acompañamientos: repollo blanco, papas con tocino, pretzel, pan y mostaza. / Fotografía: Luis Navarro.

Desde hace más de siglo y medio hay presencia de alemanes en el territorio costarricense. Incluso, los alemanes tuvieron roles importantes en la historia de uno de nuestros productos más insignes: el café, pues fueron inmigrantes germánicos quienes pusieron gran parte de las primeras exportaciones del grano desde Costa Rica.

Por ello, y por muchas otras razones, la comunidad alemana en Costa Rica ha permanecido unida y ha crecido exponencialmente con el pasar de los años, lo que ha permitido que la cultura del país centroeuropeo tenga consecuencia en la población tica y en muchos turistas que visitan el país.

No existe la cultura sin gastronomía (y viceversa), por lo que hoy le presentamos fotografías, información y recomendaciones sobre uno de los más inconfundibles y exquisitos platillos de la cocina alemana: las salchichas y sus múltiples variedades, perfectas para comenzar una inducción general por las delicias a las que está acostumbrado el paladar alemán.

Antes de comenzar este viaje gastronómico, no está de más recalcar que –aunque quizá sea el platillo más reconocido– la cuchara de Alemania es mucho más amplia y diversificada que su tradición de salchichas, desde sus carnes y pastas, hasta sus ensaladas y su suculenta repostería.

Empero, honor a quien honor merece: se dice que hay más de 1.500 tipos de salchichas en Alemania, y que solo dentro de sus fronteras se consumen unos 850 millones de salchichas al año. No hay duda: las salchichas –en cualquiera de sus presentaciones– son las rock stars de la cocina teutona.

Münchner Weißwurst (salchicha blanca) con ensalada de papa, en el Club Alemán. / Fotografía: Luis Navarro.
Münchner Weißwurst (salchicha blanca) con ensalada de papa, en el Club Alemán. / Fotografía: Luis Navarro.

Variedad y degustación. En el resto del mundo, la salchicha más reconocida de Alemania es la de Frank-furt, específicamente porque fue la que dio paso al platillo occidental del hot dog .

No obstante, la Frankfurt no es la misma para los alemanes que para el resto de mortales: allá, es un monumento hecho únicamente a base de cerdo, mientras que la variante occidental también incluye carne de ternera, un tipo de salchicha al que en Alemania llaman Vienesa.

En Costa Rica es posible conseguir de ambos tipos, de salchicha y la de Viena, que no es para nada mala: mucho más sabrosa y exótica que la típica salchicha de hot dog que venden en el supermercado, su sabor explota al máximo cuando se conjuga con pan y salsa de mostaza a la alemana (mucho más espesa y fuerte que la corriente).

Hablando de mostaza: para acompañar las salchichas es menester untarlas en salsa de mostaza, de la cual hay dos tipos principales, además de la normal. Por un lado está la mostaza dulce, hecha con miel y azúcar, y por otro lado está la picante, cuyo sabor y reacción es comparable al wasabi japonés.

Además de las de Viena y Frank-furt, otro de los tipos de salchicha más revelante es la Weisswurst o salchicha blanca, muy popular en la región de Baviera. Esta es hecha con carne de ternera y cerdo, además de varias especias, y por lo general se sirve cocida, con mostaza dulce, un pretzel y, preferiblemente, una fría cerveza de trigo.

Otra que es famosísima y cuya preparación es toda una obra artística es la Currywurst, una salchicha de cerdo servida con una implacable salsa de tomate y curri, acompañada por papas fritas. Más de 20 ingredientes convergen en la salsa de la Currywurst, y se nota: hay curri, vinagre, tomate, azúcar, paprica y mostaza, entre otros.

También vale la pena darle una oportunidad a los chorizos alemanes, los cuales también saben tremendos solos o con un poco de mostaza, siempre acompañados por pan, repollo o ensalada de papa.

De todos los acompañamientos que ofrece la gastronomía alemana, el más apetitoso y universal es el Bratkartoffeln, una mezcla de papas con tocineta, cebolla y olores; sencillo en el papel, pero sinceramente orgásmico en la realidad.

Currywurst (salchichas con salsa de ‘curry’), acompañado con papas a la francesa, en el Club Alemán. / Fotografía: Luis Navarro.
Currywurst (salchichas con salsa de ‘curry’), acompañado con papas a la francesa, en el Club Alemán. / Fotografía: Luis Navarro.

Con olores y sabores muy marcados, y un equilibrio entre todos sus variados componentes, la cocina alemana abre las puertas a los curiosos con sus características salchichas, con la fe de que sean tan solo una entrada al amplio y diverso menú de la nación teutona.

RECOMENDACIONES

Club Alemán de Costa Rica: Con más de 100 años de historia, este centro de reunión se ha convertido en parada obligatoria para el disfrute de la esencial comida alemana. El lugar está ubicado en Los Yoses, San Pedro; de Spoon, 500 metros al oeste. Número telefónico: 2225-0366.

Backland: Desde hace cuatro años opera en el país otra excelente opción para desayuno, almuerzo, cena y meriendas a la alemana, en Rorhmoser de Pavas. El lugar está ubicado 100 metros al oeste y 30 metros al norte de la Embajada de Estados Unidos; frente al colegio Humboldt. Su número telefónico es 2220-3367.

Maya’s Biergarten & Lounge: Otra opción imperdible para los amantes de la exquisita comida auténtica alemana, desde carnes hasta mariscos. El restaurante está situado en Ciudad Colón; 75 metros al norte de la gasolinera Delta. Su número telefónico es 2249 0468.