Por: Gloriana Corrales 4 mayo, 2013

Si le hablan de aguas termales, quizá lo primero que le venga en mente sea La Fortuna de San Carlos. ¿Sabía que también las hay en el distrito de Aguas Zarcas?

Mónica Bingen y su esposo Robert Hara conocen la opción desde hace 10 años. Cada vez que visitan las piscinas de Termales del Bosque, prometen regresar más a menudo.

El viaje desde su casa, en Heredia, les toma apenas dos horas y media y les permite aprovechar el día completo en las aguas templadas de fuente natural.

“Me gusta que las piscinas están en medio de la naturaleza, es algo de verdad muy especial”, opina Bingen.

La cercanía también atrae a Clara Valenciano, quien vive en Ciudad Quesada. Solo tarda 15 minutos en el trayecto.

Ella toma la tarde libre para ir a disfrutar con su nieto Andrés Castro, de año y ocho meses. A veces también elige relajarse junto a sus amigas.

Douglas Navarro, encargado de reservaciones de Termales del Boque, asegura que la mayoría de los visitantes del centro son turistas nacionales. Cada fin de semana, unas 40 personas llegan a disfrutar de las piscinas termales.

También hay otros sitios que aprovechan la naciente sancarleña: El Tucano, Aguas Calientes y Bio Thermales Hot Springs.