Las obras del mayor autor en inglés han sido adaptadas más de 400 veces al cine y la televisión, y siguen atrayendo al gran público

Por: Fernando Chaves Espinach 23 abril, 2014
Clásico del cine. La versión de 1948 de Hamlet fue realizada por el gran Laurence Olivier (sentado). Captura de pantalla de DVD.
Clásico del cine. La versión de 1948 de Hamlet fue realizada por el gran Laurence Olivier (sentado). Captura de pantalla de DVD.
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1899

El Rey Juan es la primera adaptación registrada de una obra de Shakespeare; se trata de un montaje teatral filmado.

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1944

El gran intérprete de Shakespeare de mediados del siglo XX fue Laurence Olivier, quien realizó tres películas sobre obras del Bardo.

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1952

Orson Welles, profundo conocedor de Shakespeare, se atrevió con varias obras. Con Othello obtuvo la Palma de Oro, pero escaso éxito.

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1996

Lo que Olivier fue para su generación, Branagh lo hizo en los años 90, con adaptaciones como su Hamlet de cuatro horas.

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2012

Muchas películas juegan con el tema del teatro dentro del teatro. Este filme de los Taviani cuenta de presos interpretando Julio César.

William Shakespeare (1564-1616) jamás conoció el cine, pero desde que se inventaron las películas, él no se ha alejado nunca de la pantalla.

Este año, el dramaturgo cumple 450 años. Por tradición, se celebra su cumpleaños el 23 de abril, aunque el único dato confirmado es que fue bautizado el 26.

El cine no deja de rendirle homenaje. El Bardo inglés es el autor de cuyas obras se han realizado más adaptaciones cinematográficas. Se estima que, desde la primera, en 1899, se han realizado unas 410 adaptaciones de sus textos para cine y televisión.

“Estamos hablando de una obra que ha pasado por diferentes momentos históricos del cine y de directores con formación muy distinta”, dice el cineasta Jurgen Ureña. Adaptaciones fieles al texto se acompañan de versiones musicales, de filmaciones de las óperas basadas en Shakespeare e, incluso, de filmes que cuentan el proceso de adaptación de las obras.

La moda sigue viva: según medios estadounidenses, a principios del 2015 se estrenará una nueva versión de Macbeth , con Michael Fassbender y Marion Cotillard.

Mudo. La primera adaptación de la que se tiene registro es la filmación de cuatro escenas de El Rey Juan ( King John , 1899). Se conservan solo dos minutos.

En ella, vemos apenas los dos minutos sobrevivientes de la filmación de la obra, protagonizada por Herbert Beerbohm Tree, uno de los principales intérpretes de Shakespeare de su época. Se presume que se filmaron cuatro escenas.

Aunque el cine no contaba aún con sonido, se siguieron haciendo muchísimas adaptaciones. El público de aquella época conocía las tramas por el teatro, de modo que los productores de cine apostaban por éxitos seguros.

Sin embargo, los rollos de cinta solo permitían filmar hasta 10 minutos, y aún no se desarrollaban largometrajes, por lo cual no empezaron a filmar versiones más amplias de las obras hasta varios años después.

Hamlet , Otelo y Macbeth fueron algunas de las obras más populares para su adaptación en esta época.

En la década de los años 40 llegaron las primeras obras maestras, de la mano del quien es considerado el mejor intérprete de Shakespeare de su época, Laurence Olivier. Enrique V (1944) , filmada en exuberante Technicolor, podría ser considerada una de las primeras grandes películas basadas en Shakespeare.

Olivier también triunfó con Hamlet (1948), ganadora de los Óscar a mejor película y mejor actor, y Ricardo III (1955).

Una adaptación fiel no siempre resulta en una buena película. Una de las cualidades de Shakespeare es que ha sido apropiado por cineastas que comprendieron tan bien el texto que, aún modificándolo, logran extraer su poder y transmitir su propia interpretación.

Algunos de los directores que empezaron a experimentar más con Shakespeare fueron Orson Welles ( Macbeth , Otelo ), Peter Brook ( El Rey Lear ) y Roman Polanski ( Macbeth ).

Cineastas experimentales también realizaron versiones que toman la trama como punto de partida para interesantes exploraciones visuales.

Generalmente, no se han realizado adaptaciones apegadas totalmente al texto; es labor de grandes guionistas lograr comprender y condensar las densas tramas.

En los años 90, quien adaptó de forma más fiel al Bardo fue Kenneth Branagh, con exitosas versiones de Enrique V y Hamlet , entre otras. También aparecieron reflexiones sobre las mismas obras como Rosencrantz and Guildenstern están muertos (1990) y Los libros de Próspero (1991).

Tras adaptaciones explosivas como el Romeo + Julieta de Baz Luhrmann (1996) y musicales de MTV, Shakespeare sigue vive. Su teatro saltó al cine sin perder su fuerza.