Los fotógrafos Juan José, Sergio y Giancarlo Pucci presentan un inventario gráfico de paisajes familiares y otros rincones desconocidos

Por: Natalia Díaz Zeledón 12 noviembre, 2016
El cráter del Volcán Poás se encuentra en una de las áreas protegidas más visitadas del país. Cortesía de los Pucci.
El cráter del Volcán Poás se encuentra en una de las áreas protegidas más visitadas del país. Cortesía de los Pucci.

Juan José Pucci y sus hijos, Sergio y Giancarlo, son trotadores natos de Costa Rica.

Fascinados por el color, textura y geometría del paisaje natural persisten en registrar momentos mágicos: un amanecer en el volcán Rincón de la Vieja, la lluvia ácida del volcán Turrialba, la vida rural que convive con los colosos del país.

Su nuevo libro Tierra Viva -Volcanes de Costa Rica recopila 200 de esos momentos en una edición a color, tapa dura y con textos bilingües del músico Jaime Gamboa (Malpaís).

“Hemos tenido la pasión y la suerte de recorrer, por tierra y por aire, una buena parte del país. Hemos ido descubriendo mucha cosa nueva que desconocíamos”, asegura Pucci sobre el legado de su trabajo.

El libro se venderá a $28 a partir del 15 de noviembre en la Librería Internacional, tiendas de Café Britt y otros locales pequeños. Antes del martes, el sitio www.volcanescr.com vende ejemplares a $23.

Lleno de vida. “Estamos enamorados de la naturaleza. Todos los temas que tengan que ver con naturaleza nos son muy apasionantes. Los volcanes tienen un atractivo especial, uno los tienes muy cerca y están muy vivos: a veces hablan, tiemblan, son la columna vertebral de este país”, explicó Juan José Pucci.

Las faldas del Volcán Turrialba tras la lluvia ácida. Cortesía de los Pucci.
Las faldas del Volcán Turrialba tras la lluvia ácida. Cortesía de los Pucci.

Los 20 volcanes del libro cuentan con una breve ficha para que los lectores conozcan su particularidades ubicación geográfica y su altitud.

Por ejemplo, el libro cierra con panoramas de la Isla del Coco, una de las rarezas mágicas del territorio tico por ser en sí misma un volcán: la única punta visible de una cordillera sumergida en el océano Pacífico.

Las fotografías de Juan José fueron tomadas en tierra; sus hijos aportaron material aéreo que fue revisado con el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) para contar con su aval científico.

“Como se hizo tanta fotografía aérea para el libro Costa Rica aérea , comenzamos a ver lugares que no sabíamos qué eran. Apareció Cacho Negro (ubicado dentro del Parque Nacional Braulio Carrillo)y varias lagunas en medio de la selva que no sabíamos qué eran. Con ayuda del Ovsicori nos dimos cuenta que eran de origen vulcanológico, cráteres antiguos”, detalló Pucci.

El inventario de los Pucci también dibuja detalles de vida humana: edificios, negocios locales y prácticas de turismo natural.

“Hay fotografías de las faldas porque la interacción del hombre con los volcanes es muy importante. Todas las faldas de nuestros volcanes, los que no están en Parques Nacionales, están habitadas. Hay una interacción directa entre la actividad del volcán y la actividad humana a su alrededor”, describe Pucci.