Acogida: Los participantes de la noche del sábado tuvieron casa llena

Por: Marta Ávila 8 septiembre, 2014

Quiero llamar la atención sobre un dato curioso que se reflejó en el escenario durante esta edición del Festival de Coreógrafos; contrario a otros encuentros, vimos más propuestas realizadas por coreógrafos (8) que por coreógrafas (4). De igual forma, en la participación de bailarines hubo casi un número igual entre mujeres (23) y hombres (22).

También subrayo que la intervención de los creadores que hicieron su primera incursión fue mayor y con trabajos muy acabados. Y, contrario a lo que los coreógrafos reclaman, desde setiembre de 2012, el público ha venido llenando más la sala cada noche; recuerdo muchas sesiones de diciembre con poca asistencia.

La tercera y última jornada de competencia arrancó con Gloriana Retana como iniciada, quien creó y ejecutó Fragmento de tiempo . En este unipersonal, Retana explora y logra diferentes cualidades de movimiento motivadas por el ritmo de un collage musical compuesto por piezas de Erick Satie, J. S. Bach y Sigur Rós con el piano como leitmotiv. Me gustaron más las imágenes obtenidas en la sección de Bach debido a la fuerza y los contrastes. Ella también fue la responsable del vestuario.

Fabio Pérez y Andy Gamboa incursionan por primera vez con Cuerpos ausentes o Ensayos para mi muerte . Es un trabajo en el que la danza se mezcla con el teatro para plantear un tema de actualidad: la desaparición de niños. Lo expusieron de manera dramática y con ricas imágenes plásticas. Tanto el actor como el bailarín dominaron los recursos escénicos utilizados. Me hubiera gustado ver más resoluciones con movimiento.

La propuesta de Fabio Pérez y Andy Gamboa combina la danza y el teatro al tratar la desaparición de los niños, un tema de actualidad. | ALBERT MARÍN.
La propuesta de Fabio Pérez y Andy Gamboa combina la danza y el teatro al tratar la desaparición de los niños, un tema de actualidad. | ALBERT MARÍN.

De igual forma, Sacrum es la primera participación de Adrián Flores en el festival. Este bailarín demuestra un dominio corporal y buena proyección; con eso trata un tema de mucha complejidad: la evolución de la belleza durante la historia de la humanidad. El principal problema de este trabajo es un final abrupto; además, debe cuidar las transiciones y recordar que el apagón es un recurso que puede jugar una mala pasada y no siempre es la mejor forma de transitar de una escena a otra.

La noche cerró con el grupal del experimentado creador Luis Piedra con la obra Familiar.e.s . Esta creación se encuentra dentro de su estilo compositivo, pues tiene un elenco numeroso, un collage musical, sin escenografía y un buen diseño de vestuario de Camila Piedra. En la piaza, el autor hace una exposición de las relaciones interpersonales en el contexto actual. En la primera parte predominó el trabajo grupal al cual se le debe pulir el manejo de los tiempos, sobre todo en las secciones al unísono. La composición se torna más interesante a partir del solo y los dúos realizados por María Laura Jiménez y Jesús Ramírez, así como por Paula Herrera y Pilar Aragón. Luego retoma el grupo con más dinamismo en los niveles y configuraciones ,hasta llegar al final con todos.

En la revista programa se debe cuidar alguna información imprecisa en los créditos de iluminación, vestuaristas y músicos que no aparecen, así como errores en nombres. Al final, todos recibieron un prolongado aplauso por su trabajo.