Encuentro de lenguajes El sueño de unos reyes conecta las historias de Chile y de Costa Rica en una puesta en escena donde el cuerpo, el movimiento, la voz y la música componen un poema escénico de lenguajes contemporáneos

Por: Fernando Chaves Espinach 18 enero, 2015
Múltiple. Según el director, la obra experimenta con diversos lenguajes escénicos. En la imagen, Carolina Lett. Rónald Pérez.
Múltiple. Según el director, la obra experimenta con diversos lenguajes escénicos. En la imagen, Carolina Lett. Rónald Pérez.

Los viajes que emprende El sueño de unos reyes son de largo alcance histórico, pero también muy personales. Una obra sobre el exilio y quienes lo viven, se estrenará este domingo en Gráfica Génesis, antes de otras cuatro fechas a fines de enero.

El espectáculo es una coproducción entre Chile y Costa Rica, realizada con el apoyo del programa Iberescena. La primera versión del trabajo se mostró en julio en Santiago de Chile, en el Museo de la Memoria.

La dramaturgia y la dirección son del chileno Álvaro Pacull, y Valentina Marenco orientó la puesta en escena en Costa Rica, junto con trabajo coreográfico. En la obra interactúan diversos lenguajes, unidos por las historias personales que transmiten los intérpretes. “Hay un fuerte sello de la instalación plástica y visual. Es como si tú, en vez de entrar a un espacio escénico tradicional, entrases a un gran galpón intervenido por distintos espacios escénicos”, describe Pacull.

Participan en la obra Álvaro Marenco, Leynar Gómez, Maud Le Chartier y Danny Marenco –impulsores originales del proyecto–, así como Natalia Durán, Javier Montenegro, Noel Guevara, Sylvia Sossa y Paco González. Carolina Lett también participa y se encargó de la producción.

Marcha. El sueño de unos reyes ha tomado nuevas direcciones conforme han trabajado en ella los artistas. Originalmente, el espectáculo partía del exilio de Edipo; luego, Pacull desarrolló su trabajo a partir de textos de Julio Cortázar. A la vez, el exilio de los artistas chilenos del teatro en Costa Rica, durante la dictadura, nutre la dramaturgia.

“Se fue agrandando la idea, y no se trató solo del exilio a través del golpe, sino del exilio en su totalidad”, dice Álvaro Marenco.

Para Valentina Marenco, lo enriquecedor del proceso fue nutrirse de aportes de cada artista. Concuerda Pacull, quien señala que no es una obra rígida, sino que vibra con las emociones de los actores.

“Uno les da espacio a los propios actores para que sus historias personales que tengan vinculo con exilio (y la sensación de no tener lugar en el mundo) puedan expresarse y manifestarse”, explica el director.

‘La obra no es de corte político, pero nosotros los costarricenses estiramos las ideas, estiramos los pensamientos, y a veces nos falta ser concretos como personas, como sociedad. Nos falta, a través de diferentes mecanismos, poder señalar que no todo es pura vida, sino que tenemos, como cualquier sociedad moderna, nuestras situaciones particulares. Nos permite reflejarnos y señalar cosas en las que debemos mejorar’, considera Leynar Gómez.

El sueño de unos reyes se presentará cuatro veces más en Costa Rica. La primera será este domingo a las 8 p. m. Posteriormente, regresará a Gráfica Génesis jueves 29, viernes 30 y sábado 31 a las 8 p. m., así como 1. ° de febrero (6 p. m.). Las entradas valen ¢4.000 en general y ¢3.000 para estudiantes. Puede reservar llamando al 8346-1930.