21 febrero, 2016
Retrato de Harper Lee en una de sus últimas apariciones públicas en el 2007.
Retrato de Harper Lee en una de sus últimas apariciones públicas en el 2007.

L a autora de To Kill a Mockingbird (Matar a un ruiseñor , 1960), quien falleció este viernes a los 89 años, rehuyó de la fama como si no la mereciera.

Aunque se mantuvo invisible desde mediados de los años 60, sigue presente en las bibliotecas de prácticamente todos los escolares estadounidenses y, fuera de ese país, continúa abriendo una ventana a la convulsa era de la lucha por los derechos civiles.

Nacida en Monroeville, Alabama, Nelle Harper Lee luchó con varios empleos mientras elaboraba borradores y versiones de su novela. Cuando Go Set a Watchman fue rechazada, y nació To Kill a Mockingbird , no esperaba mayor cosa de su recepción.

“Nunca esperé ningún tipo de éxito con Ruiseñor . Estaba esperando una muerte rápida y misericordiosa a manos de los críticos, pero, a la vez, esperaba que a alguien le gustaría lo suficiente como para darme ánimo”, comentó a Roy Newquist en la última entrevista larga que concedió, en 1964.

“Esperaba poco, como dije, pero más bien obtuve un montón, y en ciertas manera eso fue tan aterrador como la muerte rápida y misericordiosa que había esperado”, agregó. Después de todo, la penetración del libro en la cultura estadounidense fue tan grande que se exigía mucho a Lee: era, entonces, un faro moral, una guía.

Lee parecía destinada a una carrera estelar como la de su amigo de infancia, Truman Capote. Ella inspiró a un personaje de Other Voices, Other Rooms (1948); él, por su parte, es el germen de Dill, amigo de la Scout del Ruiseñor . Era una pareja inusual: ella, desgarbada; él, refinado en exceso. Mientras ella se sentía incómoda con la popularidad, él la buscaba como misión vital.

Posteriormente, en la estela del éxito de su novela, Lee se embarcó en otro proyectos, entre ellos como acompañante del gran proyecto de investigación de Capote: In Cold Blood ( A sangre fría , 1966). Lee contribuyó con la ardua tarea de componer la historia de una masacre en una plácida residencia rural.

Su rol, sin embargo, fue injustamente reducido a la luz pública por Capote (la relación entre Capote y Lee se ha explorado varias veces, como en la película Capote , del 2005). En la primavera boreal se publicará la primera indagación novelística de su amistad, Tru & Nelle , de Greg Neri.

Después de su separación de Capote, Lee desapareció. Se encerró en su casa en Alabama, declinó entrevistas y rehusó dar detalles de posibles publicaciones. Quizás así, escribe la ensayista Sarah Weinman, se aseguró de preservar su voz. En público, todo autor se convierte en otro.