Por: Fernando Chaves Espinach 6 abril, 2014

La sala está llena. Suenan la primera, la segunda y la tercera llamada. Otto, el clown, está por salir a escena y divertir a cientos de personas. Justo en ese momento, Otto busca como loco y no encuentra nada: ha perdido su nariz.

Este escenario de terror para cualquier intérprete es la premisa de Otto , un espectáculo de los mexicanos de La Bomba Teatro que combina clown , elementos circenses y música en vivo.

“Cuando Otto pierde su nariz, se paraliza y no quiere entrar al escenario y se siente incompleto. Entra a una especie de pesadilla en la que todo puede suceder”, explica la productora y actriz, Paola Herrera.

Con Herrera, participan Horacio Arango, Yadira Pérez, Erick Murias y Fernando Hondall, bajo la dirección de uno de los clowns más prominentes de México, Aziz Gual.

Miedo. “Es comedia al 100% y para toda la familia, a pesar de que estamos tocando temas que podría decirse que son un poquito escabrosos. Jugamos con cosas por las que todo el mundo ha pasado”, considera Hondall.

Este espectáculo nació por la colaboración entre La Bomba y Gual. Para Arango, es un show que explota su amplia experiencia. “Es una obra totalmente física; los textos son muy pocos”, describe.

“La dramaturgia se construyó ya cuando estábamos haciendo el montaje. La idea original es de Leonora Enríquez y de Aziz Gual. La idea original surge porque alguno de los actores nos cuenta una historia un día, y nos dice: siempre me ha dado terror porque cuando voy a entrar al escenario me va a pasar algo que me impedirá salir”, dice Herrera.

Para los artistas que participan en Otto, el principal reto es lograr transmitir toda esta historia a través de los gestos y la diversión. “El principal reto es generar un lenguaje universal, para que esto se transmita sin palabras y pueda entenderse en cualquier idioma”, considera Hondall.

Estos no son solo los miedos de un actor sobre las tablas: la obra habla sobre infinidad de situaciones humanas. “En México, la gente se identifica con el personaje, pues ¿quién no ha sufrido miedos, ansiedad, miedo a la oscuridad?”, dice.

En esta obra, todo juega: monociclos, un antiguo velocípedo, zancos, vuelos... Otto cae desmayado por el terror, y la batalla que libra será dentro del mundo de sus fantasías más coloridas. La Bomba promete sorprender al público mientras le muestra que, a veces, el miedo puede afrontarse con fantasía.

La Bomba ofrecerá dos presentaciones de Otto en el Teatro Popular Melico Salazar: hoy y mañana lunes, a las 7 p. m.