Los ganadores de los Premios Nacionales de Danza no se quedan de brazos cruzados: su compromiso es crear obras que transmitan mensajes y emociones

Por: Yendry Miranda 3 febrero, 2015
Entre dos. Diego Álvarez es integrante del Colectivo Cla, su compañero Adrián Arriaga está en Nicaragua. Jorge Navarro
Entre dos. Diego Álvarez es integrante del Colectivo Cla, su compañero Adrián Arriaga está en Nicaragua. Jorge Navarro

No se trata de subirse a un escenario y que simplemente los admiren por sus movimientos.

Para los ganadores de los Premios Nacionales de Danza, estar sobre las tablas de un teatro es la oportunidad para denunciar y conmover. Ellos no conciben la oportunidad de bailar sin tener algo que decir.

“Este reconocimiento me motiva. Días atrás llegué a cuestionarme sobre la razón de ser de mi trabajo y ahora que llega este premio es un impulso para seguir adelante; para quien lo recibe de alguna manera es una forma en la que te dicen: ‘vas por el camino correcto’”, aseguró.

Así mismo lo consideró el jurado que eligió al Colectivo Cla como mejor agrupación, a Estefanía Dondi, como mejor intérprete y a Vicky Cortés, por su obra Margarita, una coreografía inspirada en el poema A Margarita Debayle , del escritor Rubén Darío.

Estos artistas no son debutantes en la escena dancística nacional: Vicky Cortés es una experimentada bailarina y coreógrafa. Ella ha trabajado en el Folkwang Tanz-studio, en Alemania dirigido nada menos que por Pina Bausch y Lutz Föster.

Estefanía Dondi comenzó sus estudios en el desaparecido Conservatorio El Barco, del Taller Nacional de Danza, y los concluyó en el Salzburg Experimental Academy of Dance.

El Colectivo Cla está integrado también por dos hijos del desaparecido Conservatorio El Barco: Diego Álvarez y Adrián Arriaga. Juntos han cosechado un camino de éxito que los ha llevado a ganar dos veces el primer lugar del Festival de Coreógrafos Graciela Moreno con obras como El adicto y Ciebzie .

En el caso de Cortés, los jueces determinaron que su creación “posee claridad en su exposición temática y coherencia en el discurso escénico, que logra integrar de manera eficiente, aspectos significativos de la identidad cultural centroamericana, así como de los diversos recursos plásticos expresivos”.

A Estefanía Dondi se le alaba su versátil nivel técnico e interpretativo, así como su activa presencia en distintas obras dentro y fuera del país.

En todas ellas, el jurado determinó que Dondi enfrentó con solvencia, creatividad y madurez la diversidad de lenguajes de movimiento .

“Este reconocimiento me motiva. Días atrás llegué a cuestionarme sobre la razón de ser de mi trabajo y ahora que llega este premio es un impulso para seguir adelante; para quien lo recibe de alguna manera es una forma en la que te dicen: ‘vas por el camino correcto’”, aseguró.

En el caso de Cla, este dúo fue el elegido por la calidad de sus interpretaciones y el trabajo que va más allá de las tablas, y que tiene que ver con la formación del gremio de la danza.

Con esto se destaca el trabajo tesonero de estos artistas quienes, con sus propios recursos, comparten sus conocimientos dentro y fuera del país.

Debut Esta es la primera vez que el Premio Nacional de Danza llega en manos de artistas que no lo habían ganado antes.

Para ellos, esta es una oportunidad para hacer un alto y reflexionar sobre las razones que los hacen crear y bailar.

“Después de muchos años de estar trabajando, me doy cuenta de que mi propuesta tiene que ver con una percepción de la realidad con una mirada crítica. A partir de eso trato de ser lo más consecuente con lo que quiero comunicar, quiero despertar algo en la gente, una inquietud. No quiero hacer obras que sean indiferentes, o ser un mero entretenimiento”, aseguró Vicky Cortés, quien hizo su propuesta para la Compañía de Cámara de la Universidad Nacional.

Estefanía Dondi comentó que en su danza ella trata de recordarle a la sociedad la cultura que se está perdiendo.

“Para mí es importante decir algo en mis interpretaciones. Siempre tienes algo que decir: muchas veces es algo muy personal; otras, una imagen, o una idea que querés compartir. Hay que trasmitirle algo al público, si no mejor uno se queda encerrado en su cuarto y no hace nada”, aseguró Dondi.

Desde Nicaragua, donde se encuentra trabajando actualmente, Adrián Arriaga complementó las palabras de Dondi, y afirmó que las coreografías deben fomentar la imaginación del público.

“Creemos en los espectáculos que tengan un fuerte contenido físico y que, a la vez, propongan muchas imágenes y momentos para que quien las observe las interprete a su manera. Nos gusta que el mensaje lo pueda encontrar el que lo observa según su momento emocional y su situación”, dijo.

A propósito de sus premios, los artistas hicieron un llamado al gremio de la danza para que este se una en la búsqueda de apoyo de instituciones públicas y fondos de apoyo, entre otros.

“Es importante que los artistas tomemos conciencia del valor de nuestro trabajo. Todos los años, muchos de nosotros salimos del país para participar en festivales y otros encuentros artísticos, y eso finalmente es representar al país. Necesitamos que ese apoyo se incremente, si eso se logra habrá mayor exportación de artistas y mayor reconocimiento del país en el extranjero”, concluyó Diego Álvarez.