Por: Fernando Chaves Espinach 28 enero, 2014

El escritor mexicano José Emilio Pacheco visitó Costa Rica durante dos encuentros de poesía, realizados en 1994 y 1998. Cosechó lectores y amistades, como recuerdan los autores costarricenses Osvaldo Sauma, Luis Chaves y María Montero.

Sauma propició su visita en ambas ocasiones, y lo recuerda como un hombre “muy culto” y polifacético. “Seguía el consejo de Ezra Pound de que la poesía debería estar más cerca del hueso, más directa y más concisa”, considera.

“Era como un niño grande, un alma enorme; muy gentil, muy accesible, se quejaba de sí mismo, con un humor a veces negro; muy humilde, generoso y bondadoso”, agregó el poeta.

Por su parte, Luis Chaves apreciaba el estilo particular de Pacheco, así como su expresión directa y clara. “Fue construyendo y fortaleciendo una poesía bastante directa, sin que eso le reste una hermosura lírica en el mejor sentido de la palabra”, dice Chaves. “Sin mucho artificio, llegaba más rápido a lo que busca otro tipo de lenguaje con más vueltas”, opinó.