Diversión macabra El juego de Ripper se ha situado al tope de las listas de ventas con una irónica aventura cercana a la novela negra

Por: Fernando Chaves Espinach 5 febrero, 2014

Isabel Allende ha explorado incontables caminos de las narrativas, pero nunca se había atrevido a incursionar en el género negro.

El juego de Ripper (Plaza y Janés), el primero de sus libros que flirtea con la novela policial, se ha convertido en un éxito de ventas en América Latina.

El último libro de la escritora chilena se ubica en el primer puesto de las listas de ventas en Argentina, Chile y Colombia, y empieza a disfrutar de gran difusión en otros países hispanoparlantes. En Costa Rica, ya está en venta en las principales librerías.

Exitosa. Según sus editores, se han vendido 57 millones de copias de las obras de Isabel Allende. Archivo
Exitosa. Según sus editores, se han vendido 57 millones de copias de las obras de Isabel Allende. Archivo

Para Isabel Allende, esta nueva narración es, en realidad, un campo de juegos. Quería divertirse con un género nuevo, ironizar con él y entretener al lector con una trama que oscila entre ligera y macabra.

“‘Mi madre todavía está viva, pero la matarán el Viernes Santo a medianoche”, le advirtió Amanda Martín al inspector jefe’”. La predicción de una astróloga de San Francisco anuncia el laberinto de asesinatos y suspenso que investigará Bob Martín.

Así arranca una trama centrada en Ripper , un juego de rol en el cual cinco chicos de todo el mundo colaboran en la resolución de misterios; en este caso, se trata de un brutal homicidio.

Novedad. Allende, autora de celebérrimos libros como La casa de los espíritus y Paula , ha explicado que El juego de Ripper es una forma de tomarse con humor la oscuridad de la novela negra y la novela policiaca, en boga.

Según La Tercera de Chile, esta novela surgió en el 2012, tras el proyecto fallido de Allende de escribir una novela a dos manos con su esposo, el abogado y escritor William Gordon, quien ha escrito seis novelas policíacas. Allende eligió a San Francisco como escenario por la variopinta vida de la ciudad estadounidense (en la cual reside la mayor parte del año).

“Allí ocurren cosas que si sucedieran en Latinoamérica dirían que es realismo mágico, pero como pasan en Estados Unidos es medicina alternativa o new age ”, explicó a El País de España.

Como es usual en ella, las páginas están teñidas de realismo mágico – algo que, además, se relaciona con sus creencias personales –.

“Hay premoniciones, sueños, cosas que pasan que no se pueden explicar, y no se puede descalificar ni todas esas cosas ni a todas las personas que creen o les sucede”, declaró a 20minutos.es .

Para prepararse para la escritura de este libro, Allende se empapó del género, que no era de sus preferidos. La autora ha confesado que asistió a una conferencia de literatura negra, así como a consultas con médicos forenses para poder describir con precisión la escena de un asesinato.

Isabel Allende está invitando a sus lectores a embarcarse en un juego macabro. ¿Estarán dispuestos los ticos a jugar?