Inquieta imagen Obras de videocreación, performance , fotografías y otros medios unen arte y tecnología para indagar en la función de la imagen

Por: Fernando Chaves Espinach 27 noviembre, 2013

La imagen es poderosa e inquieta. Aunque el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo se ha propuesto congelar una fotografía de su evolución, también se le ha escapado y lo ha cuestionado.

El concurso Inquieta Imagen 2013 reúne obras que se preguntan exactamente para qué sirve la imagen y se inaugurará este jueves.

29 proyectos en total fueron seleccionados para la nueva exhibición, la cual recibió 127 propuestas. La mayoría de los elegidos son de Costa Rica (23), aunque también se pueden apreciar piezas de Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

El espectador hallará una animación con collage de Pilar Moreno sobre la identidad panameña , una instalación sobre la violencia homofóbica con fotografía de Roberto Guerrero y usos de la imagen que la cuestionan y combinan técnicas para presentarla.

Este año, el jurado estuvo conformado por la curadora del MADC, María José Chavarría; el curador mexicano del Museo del Chopo, Daniel Garza, y el gestor cultural y curador panameño Eduardo Walo Araújo.

La decisión del jurado con respecto a los ganadores y sus consideraciones sobre la selección se conocerán el jueves. El ganador recibirá $3.000, y las dos menciones especiales, $1.000 cada una.

Reto. Según Chavarría, el concurso se encontró en una encrucijada este año: las bases ya no alcanzan para abarcar la complejidad y variedad del arte contemporáneo que echa mano de la tecnología. “Desde la edición pasada, de que se ha ido ampliando, cubriendo más técnicas. Cuando el jurado se reunió, una de las discusiones que tuvimos fue: ¿qué quiere decir hablar de nuevas tecnologías?”, explicó Chavarría.

Distancia. Entre las piezas se incluyen registros de acciones artísticas y performances como esta de Óscar Figueroa. MADC para La Nación.
Distancia. Entre las piezas se incluyen registros de acciones artísticas y performances como esta de Óscar Figueroa. MADC para La Nación.

La propuesta original procuraba fomentar el uso de las “nuevas tecnologías” en el arte contemporáneo. Hoy, cuando muchas de las técnicas ya se han difundido ampliamente, el jurado prefirió concentrarse en el contenido.

En esta ocasión, el jurado prefirió la solidez conceptual a lo técnico. “Cuando planteás una convocatoria de nuevas tecnologías o de video, muchos artistas forzaron la obra para que calzara con la convocatoria”, dijo Chavarría. “No es una exposición de video ni de animación: es una exposición de arte contemporáneo”, aclaró.

Por ello, se prefirió enfatizar en la expresividad en vez de la perfección técnica. “Uno de los puntos que se conversó fue tratar de replantear las bases, a que esto no se enfoque en la técnica sino en la reflexión de la imagen, del uso de la imagen”, argumentó Chavarría.

“Estamos muy conscientes de la decisión que tomamos y de cuál es esa selección, que pudo haber sido otra si los criterios hubieran sido otros”, añadió. Así, aparecen piezas que no son inclusiones obvias, como el registro de una acción de Óscar Figueroa sobre las líneas del ferrocarril y una instalación con luz eléctrica de Victoria Marenco.

Para acompañar al público en esta nueva concepción, se realizarán visitas guiadas y talleres. Este jueves también se inaugurarán las exposiciones Sincret/Itsmos , del puertorriqueño Karlo Andrei Ibarra, y La ruina como motor , del guatemalteco Norman Morales.