Aniversario. Hace 20 años, Wong Kar-wai estrenó en Cannes la obra que le consagraría como uno de los mejores directores de su generación

 10 junio
Pasión. A ritmo de tango, los personajes de Happy Together , expresan sus emociones.
Pasión. A ritmo de tango, los personajes de Happy Together , expresan sus emociones.

Para cualquier director sería descabellado pensar en hacer una película sin un guion, es más probablemente nadie financiaría un proyecto sin haber leído algo de la historia; sin embargo, Wong Kar-wai no es cualquier director.

Conocido por trabajar sin guion, Kar-wai parte de ideas o sensaciones que tiene para ir encontrando la historia conforme va rodando la película. Tal ejercicio amerita una gran sintonía con su equipo de producción y con los actores; de ahí que estos repitan constantemente en cada uno de sus filmes.

Con un particular gusto por la música y literatura en español, el cineasta chino, nacido en Shanghái en 1958, fue desarrollando un apego sentimental a ese mundo sensorial que iba a trasladar a su cine. En Happy Together finalmente decide filmar en la Argentina de Manuel Puig, uno de sus grandes referentes.

Buenos Aires, cero grados

En una entrevista, Kar-wai comentaba: “Allí estaba yo, un director con dos personajes en mente, habíamos logrado encontrar una ciudad en la que situarlos, pero nada más”.

Además de los dos personajes y la ciudad, había una imagen: las cataratas de Iguazú. Sin guion, sin locaciones y con el equipo completo en Argentina, la incertidumbre se iba apoderando del equipo de trabajo.

El documental Buenos Aires, cero grados (Kwan Pung-Leung y Amos Lee, 1999) captura esos momentos de tensión a partir de entrevistas. También muestra a actores que nunca aparecen o escenas que se quedaron en la sala de edición.

El atropellado rodaje se intensificó cuando el actor Leslie Cheung abandonó momentáneamente la filmación para hacer unos conciertos. Las semanas pasaban, los costos incrementaban y la historia seguía en el aire.

El laberinto de historias y subtramas tomaron forma cuando Kar-wai conoció el China Central, restaurante donde se congregaban los emigrantes de su país. En ese lugar descubrió a Chen Chang y lo convenció de participar en la película.

El personaje de Chang permitió no solo continuar el rodaje mientras Cheung hacía los conciertos, sino que posibilitó ampliar el argumento. La historia de dos amantes que viajan a Buenos Aires dejando atrás a sus familias, ahora tenía un tercer involucrado.

El no lugar

Wong Kar-wai emigró junto a sus padres a Hong Kong en 1964. Allí tuvo problemas de adaptación debido al idioma, por lo que solía ir al cine como un lugar de escape.

Precisamente, los personajes de sus filmes están en constante movimiento, desplazándose y reencontrándose entre ellos o con su pasado.

Aunque está filmada en Argentina, el Buenos Aires de Happy Together es diferente al real, al igual que el Hong Kong de sus otras películas, se tratan de lugares que reflejan el imaginario de una ciudad que el director tiene desde su juventud. La ciudad en el cine de Kar-wai es un personaje más, es una especie de microcosmos que el autor crea y dota de vida por medio de la poderosa y estilizada fotografía de Christopher Doyle.

Consagración. Tras acaparar los elogios en Asia, con el galardón de mejor director en el festival de Cannes de 1997, Wong Kar-wai se consagró internacionalmente.
Consagración. Tras acaparar los elogios en Asia, con el galardón de mejor director en el festival de Cannes de 1997, Wong Kar-wai se consagró internacionalmente.

En Happy Together , el conflicto de los personajes radica en que no tienen un lugar, están sometidos al tiempo pasado y a la nostalgia. Ho Po-wing y Lai Yiu-fai fracasan en su intento de llegar a las cataratas de Iguazú, se quedan sin dinero y se distancian, ninguno puede regresar a Hong Kong y tienen que buscar trabajos en Buenos Aires.

La habitación en un edificio en La Boca es el único refugio que tienen, un limitado espacio de privacidad en el que se aman y pelean por partes iguales. Donde sus miradas divagan frente a una lámpara que tiene estampadas las cataratas.

La relación es tan frágil como el pestillo que cierra la puerta, pero dentro de ese cuarto los protagonistas viven sus momentos más felices. No importa lo estrecho del espacio, las habitaciones cerradas en el cine del artista significan el lugar donde la pareja puede expresarse libremente. Wong Kar-wai desarrollaría este estilo todavía más en Deseando amar (2000) y 2046 (2004).

Junto al “no lugar”, el cine de este realizador también presenta el “lugar fuga”. En Happy Together , el personaje de Chang viaja hasta Tierra del Fuego; allí, en el último rincón del continente encontrará un faro donde deposita la tristeza de Lai, tal como lo había prometido.

Esa imagen se repetirá en Deseando amar , cuando el protagonista viaja a Camboya para depositar un secreto en el templo de Angkor Wat; y en 2046 , donde todo el tren simboliza una fuga del pasado, del amor y del recuerdo, y es en ese tren donde la androide también deja su secreto.

Tango apasionado

Probablemente no haya ninguna otra danza que exprese de mejor manera la pasión de unos amantes que el tango, esa unión de la pareja, abrazados, bailando como si se tratase de un solo cuerpo, con ritmo lento y voraz, con miradas que penetran al otro.

Entre las temáticas más frecuentes del tango están el desengaño, el deseo sexual, la tristeza y el paso del tiempo. Todo esto está presente en Happy Together , cuyo título en inglés ironiza acerca del desenlace de la pareja y cuyo título en chino expresa la voluntad de exponer la piel juntos.

Las fases de la relación son marcadas por la fotografía: blanco y negro para el tiempo pasado, con énfasis en los encuentros sexuales y la primera separación; y color para mostrar el reencuentro, el cariño, pero, a la vez, la maduración del personaje de Lai.

El tiempo que pasa Lai con Chang lo hace aprender sobre la distancia: la que lo separa de Po-wing y la que lo aleja de Hong Kong. Acercarse a uno, implica distanciarse de lo otro, por lo cual tiene que tomar una decisión, pero, antes, viajará hasta las cataratas de Iguazú para su periplo en Argentina.

Mientras Wong Kar-wai recorría su “lugar fuga” al buscar una historia que filmar en otro continente y estrenando finalmente, en 1997, Happy Together , Hong Kong experimentaba grandes cambios: en ese año entraba en vigencia el acuerdo chino-británico de 1984, según el cual el territorio pasaba a pertenecer a China, bajo una administración especial que garantizaba un sistema capitalista.

Sus siguientes películas retomaron el pasado de Hong Kong, pero Kar-wai ya había aprendido una lección: “En una tierra a cero grados, sin este u oeste, que no tenía día ni noche, en la que no hace ni frío ni calor, aprendí qué es la sensación de exilio”.

Cine gratuito

Este domingo, a las 4 p. m., el Centro de Cine (ubicado detrás del edificio del INS en San José) presenta en Preámbulo la película Happy Together . Al final de la proyección habrá un cineforo. La entrada es gratuita.