Por: Natalia Díaz Zeledón 26 noviembre, 2015
Estética. La obra presenta un ambiente sucio e intranquilidad. José Cordero.
Estética. La obra presenta un ambiente sucio e intranquilidad. José Cordero.

En la Metamorfosis, de Franz Kafka, cuando Gregorio Samsa despertó y se encontró convertido en un insecto, no sabía que era una cucaracha. Tenía la certeza de que su cuerpo había cambiado y, poco a poco, se daría cuenta de que el mundo no cambió con él.

En Gregoria sin actos , el mundo que conocemos sigue siendo el mismo: lleno de prisas, necesidades materiales y obligaciones sociales. Las dos intérpretes de la obra, Natalia Durán y Noelia Cruz, se angustian tanto como Samsa por calzar en un lugar que las rechaza.

El montaje de teatro físico (no incluye ningún diálogo) será presentada este viernes y sábado, a las 8:30 p. m., en Casa Mágica, contiguo al Hotel Inca Real en barrio Amón . Una tercera función se ofrecerá el domingo a las 5:30 p. m.

Según explicó su directora, Michelle Pérez, el trabajo de las dos actrices parte de la lectura del texto de Kafka, pero el montaje final quiere dejar al público con reflexiones más actuales.

“Se critica el deseo de tener cosas y cumplir con elementos de la vida: el matrimonio, una casa. Esa necesidad de tener cosas como el celular y las tabletas. Uno de los personajes se desprende de lo social y termina yéndose de esto”, detalló Pérez.

La entrada tiene un costo de ¢3.000 el día de la función. El cupo es limitado a 30 personas.