Después de tres domingos de sesiones de baile, interpretación y canto, el elenco elegido debutará en mayo del 2017

Por: Natalia Díaz Zeledón 15 noviembre, 2016
Al frente, Raquel Nieto baila un fragmento coreográfico de El tango del pabellón . A sus espaldas, de izquierda a derecha: María José Marín (atrás), María Daniela Herrera, Erick Vargas e Irene Campos. Alejandro Gamboa
Al frente, Raquel Nieto baila un fragmento coreográfico de El tango del pabellón . A sus espaldas, de izquierda a derecha: María José Marín (atrás), María Daniela Herrera, Erick Vargas e Irene Campos. Alejandro Gamboa

El domingo, el director Adrián Castro recibió a los últimos 50 aplicantes del musical Chicago : “Un proceso como estos es largo y duro. Realmente hay que quererlo mucho. Por unos meses, uno termina sin vida”.

Las interpretaciones provocativas y mordaces fueron aplaudidas por los compañeros participantes. Foto: Alejandro Gamboa.
Las interpretaciones provocativas y mordaces fueron aplaudidas por los compañeros participantes. Foto: Alejandro Gamboa.

A las 9 a. m., el salón de ensayos de la Dirección General de Bandas estaba lleno de hombres y mujeres en ropa negra ajustada, lencería de cabaré y zapatos de tacón afilado.

Mientras Castro Baeza hablaba, chicos y chicas asían sus manos a las caderas, nerviosos. Los conocidos se lanzaban miradas de esperanzadora complicidad.

Previo a cuatro horas de trabajo continúo, el director precisaba a su futuro elenco de intérpretes el compromiso de un montaje tan ambicioso. Todos sostenían la respiración.

“Pero pagamos bien”, añadió a su intervención la directora de Luciérnaga Producciones, Silvia Baltodano, para derretir con risas el hielo del momento.

A finales de setiembre, Luciérnaga anunció que, tras el éxito de su versión del musical West Side Story en el 2015, su siguiente propuesta era llevar Chicago (1975) al Teatro Popular Melico Salazar en mayo del 2017.

Bailar bien es vital para el elenco. En la esquina, el bailarín de hip hop Francisco Berrocal. Alejandro Gamboa
Bailar bien es vital para el elenco. En la esquina, el bailarín de hip hop Francisco Berrocal. Alejandro Gamboa

El nuevo montaje es una revolución de su trabajo previo. Si West Side Story (1957) contaba una encantadora subversión racial de Romeo y Julieta , a Chicago le toca exponer la mordaz historia de dos mujeres cautivadoras que asesinan a sus esposos.

Chicago tiene algo difícil. Son personajes muy oscuros, no hay ni un solo personaje transparente, todos tienen algo que ocultar. Son personas que tienen que tener habilidad para muchas cosas” , detalló Castro durante uno de los brevísimos descansos que tuvo el grupo durante la audición del domingo.

Actitud. Como en cualquier obra de teatro musical, la exigencia más particular es que su elenco tiene que actuar tan bien como canta o baila. Para Chicago , esa particularidad exige que las mujeres –género que se lleva los mejores papeles del guion– tengan la actitud: sensualidad, irreverencia, perversidad y, al mismo tiempo, comedia.

Competencia. Los aplicantes dieron interpretaciones intensas y apasionadas durante las pruebas de la audición. Alejandro Gamboa
Competencia. Los aplicantes dieron interpretaciones intensas y apasionadas durante las pruebas de la audición. Alejandro Gamboa

Tras una hora de probar en equipos las coreografías que presentó la artista escénica Isabel Guzmán , 25 mujeres trabajaron en equipos por entregar los mejores monólogos.

“Disparé dos tiros de advertencia”, repetían, más o menos, cínicas. “¡En su cabeza!”.

La audición también exigió que los aplicantes demostrarán su calidad vocal. Recibieron guía de Miguel Mejía para interpretar frente al equipo de Luciérnaga uno de los actos de canto.

Castro describió que este año recibieron menos aplicantes a las audiciones previas (se hicieron dos audiciones antes de la eliminatoria). El equipo de Luciérnaga opina que tiene que ver con las exigencias de talentos versátiles.

“Hemos visto que la gente viene más preparada, en dos años hemos visto un avance, la gente sabe cómo audicionar. Nadie pidió que vinieran vestidos y ahora lo hacen”, aseguró el director. “La gente que vino tiene mucho más nivel y eso nos dejó más contentos”.

Tras el trabajo de este domingo, Luciérnaga eligió a 12 mujeres y 11 hombres que conformarán, junto a los intérpretes de su compañía (como Baltodano, Guzmán y Mejía) al oscuro universo de Chicago .

Trabajo continúo hasta mayo. Luciérnaga Producciones comenzará en febrero los ensayos de Chicago . Durante estos meses esperan cumplir con los tiempos del diseño de su escenografía y vestuario. La dirección general está a cargo de Adrián Castro y el trabajo coreográfico de María Amalia Pendones. El estreno en el Teatro Popular Melico Salazar será en mayo del 2017.