Presencia múltiple. Estudiosos, monumentos y calles expresan homenajes al héroe nacional

 25 mayo, 2014

Las honras al vencedor de la agresión militar del expansionismo esclavista como uno de los Libertadores de América, comenzaron en naciones del viejo y del nuevo continente décadas antes de que la antigua avenida Segunda de San José recibiera, el 8 de febrero de 2014, la denominación de Avenida del Libertador Juan Rafael Mora.

Previo al cuartelazo que lo derribó de la Presidencia Constitucional en 1859, don Juan Rafael había sido investido Caballero de Gran Cruz de la Orden de San Gregorio Magno por el papa Pío IX. El pontífice romano habló de él como “Dilecti Filii Illustris et Honorabilis Viri Joannis Raphælis Mora” o “muy amado hijo, ilustre y honorable señor Juan Rafael Mora”.

Otro europeo, el barón Alexander von Humboldt destacó, en una carta que le remitió desde Berlín, “la actividad que Vuestra Excelencia despliega en la sabia administración del Estado y amor al progreso de toda ciencia útil”.

Retrato del presidente Mora en la Galería de Patriotas Latinoamericanos, ubicada en Buenos Aires, Argentina.
Retrato del presidente Mora en la Galería de Patriotas Latinoamericanos, ubicada en Buenos Aires, Argentina.

El Congreso de El Salvador nombró Benemérito de la Patria a Mora: “Será imperecedero el nombre ilustre del digno jefe a quien ha tocado en suerte regir aquella república en tan aciagas circunstancias, porque, en medio de los horrores y el luto, su primer cuidado fue la salvación de la patria”.

Treinta y cuatro años después de su victoria en la Guerra Patria, el geógrafo Élisée Reclus escribió en París: “¿Por qué el nombre de Rivas no toma sitio en la historia de la humanidad, al lado del de Maratón? Las peripecias de la lucha americana no han sido menos emocionantes que las de los conflictos entre Europa y Asia, y la causa que triunfó no fue menos gloriosa”.

Intelectuales. Tres bustos del presidente Mora se exhiben en ciudades latinoamericanas. La Galería de Héroes Americanos en la Oficina Internacional de las Naciones Americanas (Unión Panamericana), Washington, D. C., luce uno realizado por el escultor cartaginés Juan Ramón Bonilla (1909).

El Ministerio de Relaciones Exteriores del Brasil entronizó un busto del presidente Mora, obra del artista brasileño Horacio Peçanha (1944), en la Galería de Libertadores de América, ubicada en su antigua sede del Palacio de Itamaraty, Río de Janeiro.

La ciudad de Guadalajara (México) colocó un busto del Libertador Mora en la Avenida de las Américas, a iniciativa del Club Rotario, escultura del costarricense Luis Umaña Ruiz (1954).

Filósofos e historiadores de América han escrito sobre el Capitán General que doblegó a los invasores estadounidenses en su frustrado intento por reestablecer la esclavitud en Centroamérica, México y las Antillas.

“Sus logros militares le proporcionaron fama imperecedera. Se transformó en el héroe nacional número uno de Costa Rica, enaltecido a nombradía eterna”, a juicio del historiador J. Fred Rippy, de la Universidad de Chicago (1958).

Para el historiador Ralph Lee Woodward, Jr., de la Universidad de Tulane, el presidente Mora “lideró la oposición latinoamericana” a la agresión militar del expansionismo esclavista (1976).

“Costa Rica, rompiendo su aislamiento, venciendo su modestia, se constituyó en conciencia de la América española”, a criterio del filósofo mexicano José Vasconcelos, para quien el 20 de marzo, aniversario de la batalla de Santa Rosa, “es fecha que debiera ser festejada en todo el continente sin rencores, pero también sin arrepentimientos. En este día todos los maestros de escuela de la América española deberían relatar a sus alumnos los pormenores de esta gloriosa acción de armas” (1939).

Don Alberto F. Cañas recuerda que, a comienzos del siglo XX, un libro de texto enseñaba a los colegiales del Uruguay que el libertador Mora era como su prócer José Gervasio Artigas, en un pie de igualdad con Simón Bolívar, Benito Juárez, José Martí, Bernardo O’Higgins, José de San Martín o Tiradentes (Joaquim José da Silva Xavier).

Estados Unidos. Tres retratos de don Juan Rafael se exhiben en la Biblioteca Nacional de Guatemala y en la Casa Amarilla de Caracas, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela. En la Galería de Patriotas Latinoamericanos, en la Casa Rosada, sede del Gobierno de la República Argentina, se exhibe una pintura en óleo sobre lienzo de Gonzalo Morales Suárez.

Otro retrato suyo fue colocado en 1924 junto al de Abraham Lincoln en la sala de recepciones de la Legación de los Estados Unidos en San José, en palabras del ministro Roy Tasco Davis, “por ser dos hermanos en ideas pues ambos lucharon y murieron por un mismo ideal: el de libertar a los pueblos de la esclavitud”.

La Abraham Lincoln Association acaba de dedicar la portada de la revista que distribuye a sus miembros en todos los estados de la Unión Americana, a un parangón entre Lincoln y Mora, “hombres de acero”.

“Su trascendencia en la historia costarricense quizá pueda ser comprendida más fácilmente por los estadounidenses a través de una comparación con Abraham Lincoln”, escribió hace poco el catedrático Stephen J. Clark, de la Universidad del Estado de California.

“Esta analogía puede basarse en los muchos paralelismos entre los dos presidentes, tales como sus modestos orígenes académicos, el rol central desempeñado por ellos en la preservación de sus respectivas repúblicas ante pavorosas amenazas militares, y el hecho de que ambos fueran asesinados poco después de alcanzar sus más grandes triunfos”, añadió Clark.

En Madrid, la Real Academia Española acordó incorporar a la 23.ª edición del DRAE la voz “morista” con estas acepciones: “adj. Perteneciente o relativo al pensamiento, obra o figura de Juan Rafael Mora, libertador y héroe nacional costarricense; adj. Dedicado con especialidad al estudio de la vida y las obras del héroe costarricense Juan Rafael Mora y de las cosas que le pertenecen. Aplícase a personas, utilízase también como sustantivo”.

Bicentenario. San José es la segunda urbe en contar con una vía denominada Libertador Juan Rafael Mora ya que fue precedida en 1986 por la ciudad de Córdoba (España). El Gobierno construyó 780 viviendas en el barrio denominado Polígono de Guadalquivir y el Ayuntamiento adjudicó a las nuevas calles nombres de libertadores de América: Libertador José Gervasio Artigas, Libertador Simón Bolívar, Libertadores Carrera y O'Higgins, Libertador Hidalgo y Costilla, Libertador Andrés de Santa Cruz, Libertador Joaquim José da Silva Xavier, además de Libertador Juan Rafael Mora.

El presidente Luis Alberto Monge confió la embajada en Madrid al honorable historiador Carlos Meléndez Chaverri, quien testimonió al municipio cordobés: “Costa Rica tiene en la figura de Don Juan Rafael Mora a su hombre más preclaro en la lucha por la afirmación de nuestra soberanía. Ante la amenaza filibustera, se irguió en una heroica jornada libertaria contra William Walker, que, bajo la corriente expansionista del Destino Manifiesto, pretendía hacer de Centroamérica una colonia norteamericana”.

Desde su exilio en Nueva York, el presidente Mora había escrito a su cuñado Manuel Cañas Escamilla: “El tiempo justificará mi causa, en él confío y espero con paciencia y resignación”.

A lo largo de este año, celebramos el Bicentenario del Natalicio del Libertador y Héroe Nacional, Capitán General Don Juan Rafael Mora, Presidente de la República 1849-1859. Uno de los objetivos es proyectar en el exterior la latinoamericanidad de Costa Rica personificada en los actos y el pensamiento moristas.

El Consejo Superior de Educación declaró el curso lectivo de 2014 como “Año Escolar Libertador Juan Rafael Mora”. Seguramente, docentes y alumnos estudiarán, reflexionarán y harán suyo del legado morista reconocido en Europa y en América.

El autor es académico y escritor. Tiene en proceso de publicación las obras 'Polifonía del Padre de la Patria' y 'Palabra viva del Libertador' (con Raúl Aguilar Piedra como coeditor).