Con un espectáculo distinto, la Liga Tica de Improvisación muestra la diversidad de sus artes en la escena

Por: Fernando Chaves Espinach 28 noviembre, 2014

En muchos espectáculos de improvisación, la consigna es compartir en escena lo máximo posible y aprovechar toda la inventiva del actor. En Improvisaciones mínimas , más bien, reina la cautela.

La Liga Tica de Improvisación (LTI) estrenará su nuevo espectáculo este fin de semana en el Teatro Impromptu Giratablas. Tomando como base esta pieza creada por Ketó, en Perú, utilizan el arte de la improvisación sobre escena para construir sorpresivas historias sobre las relaciones interpersonales.

Improvisaciones mínimas se distancia de este modo de lo que la LTI ha estado presentando, como los formatos competitivos en los cuales varios grupos se enfrentan con todas sus armas. “La modalidad varía en el sentido en que, a diferencia de lo que la gente ha visto en otros espectáculo equipos, se compone de escenas con historias particulares”, explica Javier Monge, director de la agrupación.

Improvisaciones mínimas ha sido presentado en múltiples festivales de improvisación en América Latina.

Diferentes. Para la LTI, este espectáculo permite mostrar la versatilidad en su acercamiento a la escena. “Lo que implica es la calma: saber jugar con el tiempo. No todo se dirige hacia un conflicto sino que este va surgiendo más lentamente”, detalla Monge.

En vez de las cortas secuencias de competencia, el espectáculo hilvana relaciones entre personajes durante 50 minutos.

“Permite explorar la forma en la que nos relacionamos con los demás y ahondar en lo que estamos sintiendo”, considera el director del grupo.

“El reto para los improvisadores es transmitir el sentido de las relaciones y la construcción lenta de la historia”, agrega.

Sobre escena estarán Andrey Ramírez, Natalia Salazar, Johanna Barrientos, Brenda Barrantes, Cristian Segura, Carlos Madrigal y Javier Monge. El domingo se les unirá el argentino Omar Galván, quien se presentó en el país esta semana.

Para Javier Monge, este año demostró que el público para espectáculos de improvisación se está consolidando. “Creo que la impro es una alternativa que la gente va encontrando y cada vez va conociendo más”, dice.

Las entradas para el espectáculo valen ¢3.000 para estudiantes y ¢3.500 en general. Tel. 2253-6001.