27 julio, 2012
 Con plantas y tierra, la escenografía de El último juego trata ambientar al público en un verdadero cafetal. Adriana Araya .Natural.
Con plantas y tierra, la escenografía de El último juego trata ambientar al público en un verdadero cafetal. Adriana Araya .Natural.

La historia de cuatro jóvenes que no saben las consecuencias del uso de armas de fuego, llegará este sábado al Teatro Enrique Acuña, en barrio Escalante.

El último juego es el nombre de la obra de la directora Mabel Marín, en la que ella pretende hacer conciencia en los menores de edad acerca de los males que pueden provocar las armas.

En el montaje participan los actores Jonathan Ramírez (Carlitos), Luis Miguel Sánchez (Javier), Arturo Campos (Marco) y Anthony Bolaños (Coco). Los dos últimos personajes tienen relación con Marcos Ramírez, de la novela del mismo nombre de Carlos Luis Fallas, y Cocorí, del texto de Joaquín Gutiérrez.

“La idea era poder establecer una relación entre el valor cultural de nuestras obras literarias con lo que es la vigencia de esos personajes en el presente”, explicó Marín.

Como parte de de la escenografía, la directora comentó que está ambientada en un cafetal, con tierra y plantas reales, por lo que el público puede sentir el olor real a café.

La temporada se extenderá hasta agosto y las funciones serán los sábados a las 2 p. m. y las 5 p. .m, así como los domingos a las 5 p. m.

Las entradas cuestan ¢3.000 (general) y ¢1.500 (estudiantes con carné y adultos mayores). Puede reservar al 8871-1037 .

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