Por: Fernando Chaves Espinach, Natasha Cambronero 13 mayo, 2015

En el informe sobre el Festival Internacional de las Artes 2015 que presentó a Presidencia, la exministra de Cultura y Juventud, Elizabeth Fonseca , afirma que los organizadores del Festival Internacional de las artes “mantenían una relación directa con funcionarios de Casa Presidencial”, obviando su autoridad en la cartera. Sin embargo, la viceministra de Presidencia, Ana Gabriel Zúñiga, niega que se trabajase “a espaldas” de la jerarca de Cultura.

Al denunciar incomunicación de parte del viceministro de Cultura, Alfredo Chavarría, y el director del Centro de Producción Artística y Cultural, Inti Picado, Fonseca asegura que “no atendieron” a sus convocatorias de reuniones de análisis y evaluación, pero que se evidencia que se relacionaban con Presidencia.

Elizabeth Fonseca fue ministra de Cultura por un año y cuatro días. Anteriormente fue diputada del Partido Acción Ciudadana y presidió esa agrupación política.
Elizabeth Fonseca fue ministra de Cultura por un año y cuatro días. Anteriormente fue diputada del Partido Acción Ciudadana y presidió esa agrupación política.

“Cuando la suscrita finalmente aceptó suspender el festival, la Ministra de la Presidencia, a. i. (Zúñiga) le dio al Viceministro indicaciones de continuar adelante, valorando que a esas alturas la suspensión causaría un daño mayor”, afirma Fonseca en el texto. En declaraciones a La Nación , Chavarría dijo que fue Fonseca quien dio la orden de seguir adelante a pesar de los atrasos.

La viceministra Ana Gabriel Zúñiga, por su parte, niega cualquier injerencia en el FIA, y aduce que solo se reunió dos veces con funcionarios de Cultura: el 17 y el 20 de abril –es decir, a pocos días del inicio del festival–.

“Desconozco que hubiera una relación constante con funcionarios de Casa Presidencial. En ese sentido, creo que es una pregunta que se le debería hacer directamente a ella (Fonseca), que diga quiénes son esas personas. Más allá de esos espacios y de los asesores que asistieron a esas reuniones, no podría decir que hubiera otras personas, afirmó.

En esos encuentros, según Zúñiga, lo único que hizo fue plantear la posibilidad de que el Sinart ayudara con el faltante de luces y sonido que, a su entendimiento, era el único problema grave para el FIA.

“No tuve ningún tipo de incidencia. No trabajé en la organización del FIA. No generé ningún tipo de coordinación en ningún sentido. Mi participación fue bastante limitada, casi inexistente, y se redujo a (atender) la necesidad que manifestaron Chavarría, Picado y Betsy Murillo (asesora de Fonseca) de dificultades por el proceso de licitación con las luces y el sonido”, aseveró Zúñiga.