Festín de comedia Más de 500 personas llegaron a divertirse en la primera noche del Festival Nacional de Stand Up Comedy, en el Cine Magaly

Por: Fernando Chaves Espinach 4 noviembre, 2014
Sus armas. Esteban Masís hizo a reír anoche a la gente en el Magaly con sus humorosas historias con las muletas. Gabriela Téllez.
Sus armas. Esteban Masís hizo a reír anoche a la gente en el Magaly con sus humorosas historias con las muletas. Gabriela Téllez.

El comediante tiene dos opciones: o hace reír a todo el público o sufre los interminables minutos de incomodidad sobre las tablas. Anoche, el Cine Magaly vivió la primera noche del Festival Nacional de Stand Up Comedy , con más de 500 personas en las butacas.

32 comediantes, incluyendo a cuatro invitados internacionales, se pondrán a prueba en la cuarta edición del festival, que seguirá hasta el jueves. Todo tipo de humor y de acercamientos a la comedia de stand up se darán cita.

Con media hora de retraso, en la primera noche probaron sus armas al micrófono Luis el Profe Hernández, Raúl Cabrera, Javier Medina, Alex Costa, Adriano, Esteban Masís y Renzo Rímolo. Además, el argentino Pablo Molinari cerró la noche de comedia.

El primero en escena fue Adriano (Adrián Granados). “Hablemos varas ticas, que es como más tuanis. El tico ha sido educado a punta de frases”, anunció, antes de burlarse de las inagotables posibilidades de la frase “casi, casi”. Las diferencias entre hombres y mujeres –y los tipos de flatulencias– fueron su arsenal.

Las dos muletas de Esteban Masís son la palanca de su humor. “Es una vara rara tener muletas”, contó, antes de ahondar en las pequeñas y grandes situaciones incómodas del andar con muletas y de las mamás con Facebook.

Este tipo de encuentros permite a cada comediante dibujar su personalidad. Del aire guanacasteco del Profe a las confesiones hilarantes de la “primera vez” de Raúl Cabrera, el público disfrutó del humor: alguno soez, otro sutil; la mayor parte, inesperado.

“El matrimonio es como ir a comer con los compas: uno siempre ve más rico lo que le tocó al otro”, dijo Alex Costa . Cuando el ácido corre, nadie está a salvo: si viene al festival, prepárese para que no quede nada sagrado. La risa premia o castiga: la dirección del show la determina usted con sus aplausos.

Las entradas valen ¢5.000 en general (segundo piso, atrás); ¢6.000 (general, primer piso); ¢7.000 en preferencial (butacas de lujo, segundo piso); y ¢10.000 en reservado, en la primera y segunda filas. Cada noche la función será a las 8 p. m. El festival concluirá el jueves.

Puede obtener más información en la página de Facebook: Festival Nacional de Stand Up Comedy. Tel. 2224-0415.