El economista Thelmo Vargas Madrigal publica un libro singular

 26 julio, 2015

Gladys López Avendaño glopez339@hotmail.com

Desde el título, Thelmo Vargas anuncia Cualquiera tiempo pasado fue mejor como evocación de viejos y viejas sobre su juventud. ¿Intenciones? Está clara una: agradecer a la madre, doña Carmen Madrigal, tal y como reza la dedicatoria. Otra quizá pretenda filtrar una elegía que extienda el agradecimiento al padre, don Telmo Vargas Guerrero y de quien doña Carmen enviudó tempranamente. ¿Cuál, si no, podría ser el propósito del epígrafe?: “Recuerde el alma dormida”, de Coplas por la muerte de mi padre , del prerrenacentista Jorge Manrique.

¿Qué otra pretensión movió una evocación que vio la necesidad de seleccionar las historias de juventud de su familia, pulirlas, elegir escribiente, corregir varios borradores, imprimir, publicar la obra y anunciarla urbi et orbi ? Fue loable la idea de compartir recuerdos con gente del terruño, coetánea.

Sin embargo, como los textos son tan ellos, por su autonomía relativa y la cantidad de metatextos que genera su estructura subyacente, Cualquiera tiempo pasado fue mejor lleva a más, principiando porque, con el contar, vindica la subjetividad como rica fuente de conocimiento, valorada de esa forma ya en la Grecia del V antes de Cristo pues “reúne condiciones para dar con la clave de una nación” (1).

Esta subjetividad ha sido retomada por la historiografía actual ya que “ no se puede escribir ni interpretar una historia global, sin tener claras las subunidades del todo nacional” (2).

Validada la catarsis por sus contenidos biopsicosociales y espirituales, la psicología descubre que, en esta gimnasia, “yo” y “nos” viajan en dialéctica relación, trascendiendo el ego.

Biografía familiar
Biografía familiar

Reconocer como propio un pasado individual, familiar o grupal, impulsa a la generalidad a buscar su bienestar y el de su ecúmene. Visto desde un hoy, tal pasado otea, afanoso, el porvenir.

Cualquiera tiempo pasado fue mejor devela la espacio-temporalidad moraviana de los años 50 mediante recursos interesantes. El libro fija las coordenadas del cantón: la tenencia de la tierra y el cultivo del café. Ambos elementos determinan su desarrollo histórico-geográfico, social y político cultural.

Casa Challe, de Emile Challe Laubert , absorbía casi toda la población económicamente activa ya que poseía casi toda la tierra de Moravia sembrada con el “grano de oro”.

Thelmo Vargas aprehende las historias desde lo local, lo nacional y lo mundial, logrando un efecto integrador apto para el aprendizaje, la reflexión y el sano orgullo (Rafael Chávez compuso e internacionalizó El duelo de la Patria ; el pianista Pibe Hine acompañó a Agustín Lara).

El autor aprovecha los “mecanismos de cohesión” para penetrar cuerpo y alma moravianas; para identificar sistemas de relaciones (jerárquicas, de género), y para describir representaciones de mundo.

Mecanismos de cohesión son el fútbol (Fermín Murillo lideró el primer equipo), el cine, salones de baile (Altos de Pingo), paseos (pozas cristalinas), escuela, iglesia (algunas misas cantadas por Melico Salazar), barras juveniles (La Olla de Carne, para tertuliar y serenatear), turnos, sodas, juegos (chumicos, yacses), rituales culinarios (hacer morcilla, tamales), personajes (la partera Zelmira Porras asistió centenares de nacimientos, entre estos los de algunas de las “viejas” narradoras de la obra).

Como valor agregado aparece la “traducción” económica que se le da al comportamiento del mercado interno y externo, didáctica insoslayable para el economista consumado que es don Thelmo (el bajo crecimiento en precios permitía ahorrar en “chanchito”).

Un Quo vadis, Moravia? pugna por salir, finalizando la obra. Un afán: que la historia de la querencia continúe pues, más que por el avatar, fue por su amorosidad y sus virtudes que devino entrañable.

Lanzada la sugerencia para el encuentro y el pacto social, una segunda parte guiña ojos a Cualquiera tiempo pasado fue mejor. ¡Ella tiene la palabra!

Notas:

(1) “El cantón de Moravia desde la perspectiva histórico-geográfica”. Tesis de grado en la UCR. Varias autorías, 1994.

(2) Idem. La autora de esta reseña es literata y comunicadora.