El director del Teatro, Fred Herrera, explicó en entrevista con Viva el detalle del proyecto de seguridad y conservación

Por: Natalia Díaz Zeledón 8 noviembre, 2016

Durante el 2018, el Teatro Nacional no abrirá sus puertas al público para renovar finalmente su interior con un nuevo sistema eléctrico, una nueva tramoya y un sistema de protección contra incendios.

En febrero de este año, Viva informó de que el edificio patrimonial ha operado sin póliza contra incendios durante 119 años.

El primer paso para que el Instituto Nacional de Seguros asegure al Teatro es contar con un sistema de protección contra incendios, pero que no puede instalarse hasta que el edificio cumpla con el Código Eléctrico.

Precisamente, este lunes, el Teatro Nacional firmó un contrato con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) para que asuma el diseño de todos los planos electromecánicos. El Teatro pagará al ICE ¢233 millones –cifra tomada del presupuesto ordinario del 2016–.

Junto con el diseño y asesoría técnica del ICE, el Teatro Nacional contratará por medio de una licitación pública internacional a una empresa extranjera que diseñe “la adecuación tecnológica del escenario”, según describió en entrevista el director del Teatro, Fred Herrera.

La construcción de todas obras comenzarían en noviembre del 2017. El director valora que su financiamento deberá lograrse con un empréstito externo y no con el presupuesto ordinario del Teatro.

“En mayo (del 2017) estarían terminados los diseños. Eso de ningún modo quiere decir que en mayo va a comenzar la construcción. Ese es el calendario de entrega para las dos empresas: el ICE con los sistemas eléctrico y contra incendios; la otra, la empresa internacional que estamos contratando para la tramoya, la insonorización de la cúpula y la concha acústica”, explicó Herrera sobre los futuros tiempos de entrega.

Trabajo eléctrico. Durante los próximos seis meses, el ICE empleará a 20 ingenieros y arquitectos en tres líneas de servicios: el diseño de 12 sistemas (entre ellos, una de detección de incendios; rociadores de supresión; y también un sistema de seguridad con un circuito cerrado de televisión); el visado y aprobación de los planos de construcción y la asesoría de la empresa extranjera que asumirá la renovación de la tramoya.

El Teatro Nacional realizó el el diagnóstico de esas necesidades acompañado por la empresa nacional Gestión y Consultoría Integrada (GCI) durante un año. En ese primer proceso, el Teatro invirtió un total de $54.000.

“Ellos nos ayudaron a especificar todos los carteles. (Para) el mero hecho de decir con todas las palabras en qué consiste la ayuda que necesitamos, tuvimos la necesidad de un apoyo de ingenieros”, afirmó Herrera.

Para el trabajo con la empresa internacional, el Teatro abrió un concurso de licitación que. Cinco empresas extranjeras presentaron sus propuestas de servicios y la finalista será anunciada el próximo diciembre.

“No vamos a darle el Teatro Nacional a alguien que no tenga experiencia”, declaró Herrera. “Pedimos entre las exigencias del cartel que la empresa tuviera en su currículo la experiencia de trabajar con teatros de más de 80 años (de antigüedad)”.

El trabajo de diseño que realice esa empresa tendrá que coordinarse con el ICE. La interdependencia de los trabajos requiere que las empresas trabajen en conjunto los planos finales.

Herrera estima que, además, es necesaria un acompañamiento de guía patrimonial.

Trabajo patrimonial. El Teatro Nacional tiene dos plazas dentro del Departamento de Conservación para su edificio. Herrera detalló que desde junio pasado se han contratado de forma directa a cuatro funcionarios para que refuercen a esas plazas.

Obras de construcción serán anunciadas en el 2017. Melissa Fernández.
Obras de construcción serán anunciadas en el 2017. Melissa Fernández.

La idea de Herrera es que ese equipo supervise otros detalles del mantenimiento del edificio (como la restauración de pinturas en los cielo rasos).

Asimismo, el director del Teatro anunciará en diciembre un comité de conservación para el edificio (formado por el director del Centro Nacional de Patrimonio y profesionales de las universidades públicas).

“Conforme van a hacer los planes es indispensable que haya una contrapartida que defienda los intereses del Teatro Nacional desde el punto de vista de conservación”, afirmó Herrera.

Las labores de estos equipos interrumpirán paulatinamente la programación de espectáculos del Teatro. No obstante, Herrera planifica un único cierre total que tiene la meta de comenzar en noviembre del 2017.

Un resumen de los cambios que provocará la renovación.
Un resumen de los cambios que provocará la renovación.
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