Distancia ofrece un discurso cuestionable en un hermoso recipiente (en el FIA 2017)

 3 julio
Distancia fue una obra del FIA 2017. jeffrey zamora.
Distancia fue una obra del FIA 2017. jeffrey zamora.

Si uno de los requisitos primordiales del teatro es el convivio de artistas y públicos, ¿adónde podríamos ubicar un espectáculo como Distancia ? En este caso, todos llegamos a la sala, excepto las cuatro actrices, quienes se encuentran –según se nos informa– en Hamburgo, París, Nueva York y Buenos Aires. Su presencia se da por la intermediación de una pantalla rectangular dividida en ocho recuadros de idénticas proporciones.

Y no se trata de que estemos viendo a las mujeres en imágenes pregrabadas. Eso transformaría la velada en un evento cinematográfico. Por el contrario, todo está sucediendo en vivo. La tecnología nos conecta en el tiempo, pero parcialmente en el espacio. Inclusive, un ensamble musical ejecuta –tras la pantalla– la banda sonora compuesta por temas incidentales y canciones interpretadas por las actrices.

En este singular escenario de seres presentes y ausentes, ellas realizan videollamadas a los hombres que ya no están en sus vidas. Cada uno de ellos es un amante que se fue o nunca llegó. Por esa razón, ellas sufren, reclaman y somatizan su soledad. El dispositivo escénico obliga a los espectadores a colocarse al otro lado de la pantalla, en el lugar de ese “Otro” incapaz de responder a las demandas amorosas de su contraparte.

Distancia deviene un acontecimiento estimulante en lo formal, a la vez que reta nuestros preconceptos alrededor de las artes dramáticas. Aquí, la noción de presencia se transmuta en virtualidad; el escenario se fuga hacia otras latitudes y el aura de las actrices es desplazada por imágenes de ellas mismas, reproducidas técnicamente. En consecuencia, la comprensión de lo teatral se expande hacia territorios menos estables.

Sin embargo, hay algo difuso en medio de ese despliegue de recursos y lenguajes. Me refiero a la dimensión ideológica de la obra, ya que las palabras y las acciones de las cuatro mujeres enuncian una feminidad subordinada a lo masculino. A ellas las vemos sufrir por el hecho específico de haber sido abandonadas por hombres.

Más allá de que esto pueda suceder en la “realidad” (ingenua excusa mimética), el espectáculo articula la fantasía del macho aventurero que se va a recorrer el mundo, mientras “su” mujer permanece en casa llorando su ausencia. Pero no es solo esta sujeción emocional lo que incomoda. Además, ellas son retratadas como neuróticas autodestructivas.

La fémina doliente y rencorosa (porque no tiene un fulano a su alcance) es el resultado de una dramaturgia con tintes misóginos. La dependencia afectiva y el descontrol de las pasiones aparecen en los personajes como si fueran rasgos esenciales de ese “oscuro y complicado” territorio que llamamos “lo femenino”. Lejos de criticar o poner en perspectiva estos prejuicios, la puesta se confabula para naturalizarlos.

Distancia es un montaje seductor por sus logros formales. Sin embargo, no pasa de ofrecer situaciones vergonzantes o “jocosas” a costa del entramado de violencia –material y simbólica– que está detrás de los vínculos entre hombres y mujeres. Si no podemos o no deseamos verlo, es porque quizá aceptamos que el irremediable destino de toda mujer es encallar en la locura por el desamor de un hombre.

Concepto, dramaturgia y dirección general: Matías Umpierrez

Actuación: Marina Bellati (desde Buenos Aires), Marie Piemontese (desde París), April Sweeney (desde Nueva York), Anne Weber (desde Hamburgo)

Música y dirección musical: Rafael Sucheras

Músicos: Lucas Argomedo (chello y guitarra), Pedro Bulgakov (batería); Santiago Martínez (violín), Santiago Mazzanti (bajo); Rafael Sucheras (piano y teclados)

Asistencia de dirección: Malena Juanatey

Asistencia de sistemas: Alejandro Magneres

Traducción: Maren Schiefelbein (alemán), Julie Coupet (francés), Patricia Masera y April Sweeney (inglés)

Fotografía: Sebastián Arpesella

Producción: Centro Cultural San Martín y Goethe-Institut con apoyo de Panorama Sur y el Institut Français D´Argentine

Espacio: Teatro Nacional

Fecha: 30 de junio de 2017