Por: Natalia Díaz Zeledón 23 mayo, 2015

En Transmutaciones compartidas al ocaso de un solsticio, el movimiento, el sonido y la expresión se provocan entre sí. Su coreógrafa y directora, Erika Mata, describe la experiencia como un “viaje onírico”: un mundo que se desenvuelve no de una manera lineal y lógica, sino caótica y simbólica.

Pese a ser una pieza de danza , la obra no es únicamente sobre movimiento.

Según explicó la directora, el objetivo de su creación ha sido explorar un lenguaje transdisciplinario, que integra la exploración corporal de la danza, las música y la expresión del teatro.

Fue así como la obra surgió como un proceso de investigación entre la directora y sus intérpretes. Mata eligió para estructurar su obra a dos bailarines (Cinthya González y Susana Vargas), dos actores (Michael Morales y Jonathan Pereira) y una saxofonista (Ivannia Morales).

La particularidad de sus áreas artísticas se olvida en escena. Los movimientos, expresiones y sonidos oscilan entre distintas emociones, entre escenas de calma y ansiedad. De ahí, la cualidad de cambio, las “transmutaciones” que Mata busca compartir con su audiencia.

“La vida cambia en un segundo, el tiempo cambia en un segundo porque la energía también lo hace”, asegura la coreógrafa.

Transmutaciones se exhibe este fin de semana en el Teatro Atahualpa del Cioppo. Como parte de la naturaleza cambiante de la pieza, cada función es una versión propia de la visión del proyecto que emprendió Mata. La estructura se mantiene, pero cambian las interpretaciones.

La audiencia también puede incidir en la ruta de su viaje onírico: una dinámica le permitirá escoger el desarrollo del movimiento y las experiencias que se expondrán en escena.

Presentaciones de la obra

Lugar: Teatro Atahualpa del cioppo, Heredia.

Fecha: Sábado 23, 7 p.m. y domingo 24 de mayo, 5 p.m.

Costo: ¢3.500 general