Editoriales independientes reclaman exclusión de libros del festival y un espacio para vender sus obras

Por: Carlos Soto Campos 16 junio
Colectivo literario y Ministerio de Cultura chocan por venta de libros en FIA. Foto con fines ilustrativos.
Colectivo literario y Ministerio de Cultura chocan por venta de libros en FIA. Foto con fines ilustrativos.

¿Debe haber un espacio para venta de libros en el Festival Internacional de las Artes? Esa pregunta tiene enfrentados al Centro de Producción Artística y Cultural (CPAC), ente organizador del festival, y a un grupo de escritores y editores independientes.

“Nosotros trabajamos un Festival Internacional de las Artes sobre la estrategia de promoción de la literatura, no sobre la venta de libros. Creo que el espacio idóneo para este cometido es la Feria Internacional del Libro”, señaló Ada Acuña, directora del Centro de Producción Artística –oficina del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ)–.

El FIA 2017 incluye en su programación cerca de 70 actividades relacionadas con literatura, incluyendo recitales, encuentros con escritores, actividades para niños y un homenaje al poeta Jorge Debravo, entre otras. El festival se celebrará en el centro de San José del 29 de junio al 9 de julio, con una agenda primordialmente dedicada a artes escénicas y música.

El Colectivo El Libro También es Arte, sin embargo, demanda al ministerio un espacio al aire libre para vender libros y hacer actividades para promocionar sus libros.

Ese grupo acusa al ministerio de una supuesta omisión de actividades literarias en el programa del Festival Internacional de las Artes. “El FIA tiene ventas de artesanías, cine y artes escénicas, por lo que esa excusa de que la literatura ya tiene su espacio se cae fácil. El FIA es el festival de todas las artes”, manifestó Geovanny Jiménez, editor independiente y uno de los voceros del colectivo.

¿Exclusión?

El Colectivo El Libro También es Arte manifestó su molestia con la organización del FIA en un comunicado de prensa, donde se señala que el 4 de mayo, cuando se hizo el anuncio oficial de las actividades, no se mencionó la participación de la literatura en “ningún grupo, escritor o actividad”.

En el comunicado de prensa se mencionaba que la diputada Nidia Jiménez, de Acción Ciudadana, enviaría una carta a la ministra de Cultura y Juventud, Sylvie Durán. Ese miércoles 14 de junio, además, el diputado Óscar López, de Accesibilidad sin Exclusión, se sumó a los reclamos en el plenario “en nombre de todos los escritores costarricenses” y llamó a la ministra una "mentirosa".

“La ministra se ha transformado en un estorbo para que los escritores costarricenses puedan exponer sus obras en el Festival Internacional de las Artes (…). Dice doña Sylvie Durán que sale muy caro (...), que los escritores no representan nada importante para exponer sus libros”, reclamó airado el diputado.

Marianella Protti, productora artística del CPAC, señaló que desde la presentación del programa se incluyeron actividades de cuentacuentos y que posteriormente, el 22 de mayo, se informó de 70 actividades para la promoción de la lectura en el marco del FIA.

Entre ellas destacan la presencia de la Biblioteca Móvil de Limón; un homenaje al poeta Jorge Debravo, con la interpretación de la obra musical Cantata Debravo, y una serie de talleres literarios para todas las edades, impartidos por autores ticos y organizadas en conjunto con el Sistema Nacional de Bibliotecas (Sinabi). Asimismo, proyectos como Voces de la Prosa Nacional sumarán su oferta al FIA.

“Nos tomamos de la mano con el Sinabi para hacer nuestro proyecto de literatura. Estamos volviendo al centro de San José después de 15 años y tenemos este monumento (Biblioteca Nacional) y lo tenemos justo al lado; considerando que Sinabi es un programa del ministerio, no había mejor institución para apoyarnos que esta”, explicó Protti.

Jiménez y el colectivo reclamaron que estas actividades no se organizaron como parte del FIA, sino que fueron proyectos organizados previamente por el Sinabi.

Protti manifestó que no encontraba problema en “unir fuerzas”. “Ellos (Biblioteca Nacional) ya tienen su público y, con la cantidad de gente que atrae el FIA, vamos a enaltecer el trabajo que ya hace la biblioteca”, comentó Protti.

”Quisimos unir fuerzas porque el ministerio tiene que valerse de todo lo que tiene para hacer el festival. Por ejemplo, nos valemos del repertorio que ya tiene la Compañía Nacional de Danza, del Teatro Nacional, de las ocho Bandas Nacionales de Conciertos y la Orquesta Sinfónica Juvenil, porque son programas nuestros (del ministerio) porque estas son inversiones que hace el Estado en arte y cultura”, detalló la productora.

Desde el día de la presentación del FIA, el 4 de mayo, Jiménez y otros autores solicitaron reuniones con la organización del FIA. Se efectuaron tres, según Cultura, y en ellas el Colectivo se comprometió a llevar una propuesta. Acuña dijo a Viva que la propuesta que recibieron no contemplaba con suficiente detalle el alcance y los objetivos del espacio de venta de libros.

El CPAC sí incorporó, sin embargo, una propuesta de la poeta Leda García para realizar lecturas de poesía en el Anfiteatro del Centro Nacional de Cultura (Cenac), donde más de 40 poetas compartirán sus obras con el público. De hecho, dice Acuña, están buscando formas de retribuir a esos autores su participación en el FIA, pues el proceso de contratación de artistas ya estaba muy avanzado.

Demandas del colectivo

La cifra de ¢16 millones se repite en varias ocasiones en el comunicado enviado por el colectivo. Según el grupo, esta cifra fue calculada por la ministra en una reunión y sería el costo de brindar un espacio a este colectivo para vender sus libros.

Entre las demandas del colectivo está tener un puesto en una zona abierta o cerrada de fácil acceso para los visitantes del FIA, con mesas, techo, seguridad, fluido eléctrico y amplificación de sonido y sugirieron como ejemplos el Parque España o bien el Cenac.

Ada Acuña, directora del CPAC, manifestó que la inversión para dar un espacio a los escritores con estas condiciones, costaría al menos ¢25 millones a la producción, sin contar rotulación ni la inversión en publicidad.

“Queremos que todas las actividades que haya en el espacio público formen en conjunto un gran festival, una gran fiesta al aire libre, y eso no es tan fácil como solo poner un puesto. Consideramos que esas condiciones no son las más idóneas para vender un libro, ni debería hacerse esto en la calle, creo que el sector merece todo el respeto y que ya hay espacios idóneos para esto”, explicó la directora del CPAC.

De la misma forma, Acuña aseguró que el plan que debían presentar al Ministerio de Salud sobre la ubicación de las actividades al aire libre fue enviado hace tres semanas, por lo que era improbable ubicar un nuevo toldo al aire libre a dos semanas del inicio del festival.

Ante las distintas negativas, Jiménez, vocero del Colectivo El Libro También es Arte, adujo que su equipo podría producir esa feria de libro por ¢8 millones y que, ante las negativas del CPAC, estarían organizando distintas manifestaciones en vías públicas y redes sociales.

Colaboró Fernando Chaves Espinach