Gabo falleció en abril del 2014 en México

 22 mayo, 2016

Cartagena de Indias, Colombia

Las cenizas del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez estaban este domingo a punto de reposar finalmente en la que fue siempre su casa en Colombia: el puerto de Cartagena de Indias, donde se forjó como periodista y como escritor.

A eso de las 4 p . m. (hora de Colombia), en el Claustro de la Merced de la Universidad de Cartagena, su familia, el presidente Juan Manuel Santos y las autoridades locales develarán un busto que contendrá las cenizas del que es considerado el más grande escritor de lengua hispana de todos los tiempos después de Miguel de Cervantes Saavedra.

Gabril García Márquez falleció en abril del 2014 en México.
Gabril García Márquez falleció en abril del 2014 en México.

García Márquez, o Gabo, como le decían sus amigos, murió en Ciudad de México el 17 de abril de 2014 y sus cenizas fueron traídas a Colombia recientemente por su esposa Mercedes Barcha y sus hijos Rodrigo y Gonzalo.

El hecho de que la familia García Barcha haya escogido a Cartagena de Indias como el lugar para que el autor de Cien años de soledad repose para siempre no es gratuito: allí se forjó como periodista y como escritor. En 1948 se vinculó al periódico de la ciudad, El Universal, y también sobre esta ciudad escribió una de sus obras inmortales: El amor en los tiempos del cólera.

García Márquez nació en 1927 en el remoto pueblo de Aracataca que aparentemente inspiró al escritor para crear en su Cien años de soledad el pueblo de Macondo, donde transcurrió la vida y la saga de la familia Buendía.

Cartagena de Indias siempre representó mucho en la vida de García Márquez, entre otras cosas "porque fue su lugar ideal de residencia en Colombia", dijo recientemente a The Associated Press uno de sus mejores amigos, el también escritor y periodista Plinio Apuleyo Mendoza.

La vida del Nobel de Literatura de 1982, agregó Mendoza, transcurrió en el ambiente Caribe "y Cartagena es el centro de esa región enorme del país, tan ligada a su vida, a su experiencia y a su obra".

En Cartagena de Indias también el escritor hizo su última fiesta, pocos meses antes de su muerte. En ella participó un compositor ciego de música vallenata que él inmortalizó en El amor en los tiempos del cólera con un epígrafe de Leandro Díaz: "En adelanto van estos lugares: ya tienen su diosa coronada".