Intelectual de avanzada. El día 12 de septiembre murió uno de los historiadores más importantes de Costa Rica

 4 octubre, 2015

Iván Molina Jiménez ivan.molina@ucr.ac.cr

La fase inicial de la renovación de los estudios históricos en Costa Rica se ubica en la segunda mitad de la década de 1960, cuando un grupo de jóvenes académicos dieron a conocer los resultados de sus primeras investigaciones. Entre ellos, sobresalieron Luis Fernando Sibaja Chacón , Óscar Aguilar Bulgarelli, Marina Volio Brenes , Chester Zelaya Goodman y Carlos Araya Pochet.

Temática y metodológicamente, uno de los más renovadores fue Araya Pochet (1942-2015). En 1968, con 26 años, se graduó de licenciado con una tesis sobre la historia del Partido Liberación Nacional, que inauguró el estudio de las organizaciones políticas en el campo de la historiografía nacional. Por su calidad y novedad, la Editorial Costa Rica publicó este trabajo en 1969.

Historia económica. En 1971, Araya Pochet obtuvo su título de doctorado en la Universidad Complutense (de Madrid) con una tesis sobre la historia económica de Costa Rica entre 1821 y 1969. La tesis fue la base para un libro posterior, impreso por la Editorial Fernández Arce en 1975. Por muchos años, esta obra fue indispensable para conocer el pasado económico del país.

Carlos Araya Pochet fue generoso con los jóvenes historiadores: esta es una de sus lecciones más perdurables.
Carlos Araya Pochet fue generoso con los jóvenes historiadores: esta es una de sus lecciones más perdurables.

Ya como historiador profesional, Araya Pochet hizo otras contribuciones historiográficamente significativas, entre las cuales cabe destacar sus estudios sobre la minería en el país. Estos dieron origen a dos interesantes debates, uno con el sociólogo José Luis Vega Carballo y otro con el historiador estadounidense Lowell Gudmundson . Además, en este campo, Araya Pochet desarrolló una investigación comparativa sobre la minería en Centroamérica, uno de los primeros trabajos de esta índole realizado por un historiador costarricense.

A inicios de la década de 1980, Araya Pochet fue el historiador que tuvo la participación más destacada en los debates sobre la crisis económica de esa época. Además, junto con Priscilla Albarracín, en 1986 publicó una historia del régimen municipal en Costa Rica, que se mantiene como uno de los trabajos fundamentales sobre dicha temática (la EUNED haría bien en reeditarlo, ojalá en formato electrónico).

Amplios intereses. De 1990 en adelante, Araya Pochet concentró sus intereses en tres campos que ya había explorado previamente: la historia de la educación superior, la historia del sufragio y la historia del derecho constitucional, a las que hizo contribuciones relevantes.

Junto con Aguilar Bulgarelli, Araya Pochet destacó por su particular interés por el pasado reciente de Costa Rica, un énfasis que estaba poco extendido entre los historiadores a finales de la década de 1960 e inicios de la de 1970. Desde esta perspectiva, Araya Pochet contribuyó a acercar la investigación histórica a la realizada por otros investigadores sociales, en particular por sociólogos y economistas.

A mediados de los años 80, por medio de su director, Mario Samper, la Revista de Historia convocó a un debate acerca de si en el país existía una nueva generación de historiadores. Araya Pochet dio entonces una respuesta afirmativa a esa interrogante.

Al responder no solo demostró conocer con amplitud las recientes investigaciones históricas, sino que se refirió a ellas con entusiasmo y simpatía, y se pronunció a favor de la elaboración de una nueva historia general de Costa Rica. La generosidad y la apertura que Carlos Araya Pochet demostró con los jóvenes historiadores de entonces permanece, treinta años después, como una de sus lecciones más valiosas y perdurables.