La muestra ‘Propio y ajeno’ repasa la obra de la artista visual Victoria Cabezas

Por: Andrea Solano B. 23 abril, 2012
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Con el lente de su cámara, Victoria Cabezas invadió la intimidad de dormitorios, salas, cocinas y otros espacios de hogares costarricenses para capturar en fotografías esa atmósfera entre sagrada y cotidiana.

Por otro lado, sus bananos de tela ataviados con exquisitos “trajes” de noche nos enfrentan con la mirada de los extranjeros del norte que nos ven como simples moradores de una banana republic.

Finalmente, sus dramas personales –desde un divorcio luego de 30 años de matrimonio hasta una absurda campaña de persecución mientras fue profesora en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Costa Rica– pasan a ser de conocimiento público en un tono jocoso y mordaz.

La exposición Propio y ajeno se exhibe en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC) –en la antigua Fanal– y repasa más de 35 años de trayectoria de esta artista.

Según la curadora del MADC, María José Chavarría, la muestra abarca tres ejes temáticos predominantes en la obra de Cabezas: la exploración de la cultura popular, la imagen de Costa Rica como paraíso tropical vista con ojos foráneos y sus vivencias personales.

Una de las características del arte de Cabezas es la apropiación de la estética kitsch en la que la disposición de los elementos no parece tener ni orden ni buen gusto, pues lo que importa es el significado de esos objetos. Ese es uno de los aspectos que más interesan a la artista: “Los portales o los altares que vemos en muchos hogares costarricenses y hasta en negocios populares reflejan su fe religiosa, pero también son testimonio de lo que es verdaderamente importante para ellos”, declaró Cabezas.