Petunias y verbenas eran parte de la decoración hace dos mil años

 7 mayo, 2012
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Hace dos mil años, los emperadores romanos se paseaban por espléndidos jardines que ayudaban a reflejar el carácter sagrado de su poder.

Arqueólogos italianos resucitaron esos jardines como debieron haber sido en el monte Palatino, el barrio residencial de la élite de la Roma de los césares.

Petunias púrpuras, flores del género Plumbago en blanco y verbenas medicinales, regresaron a la montaña en la que vivieron grandes hombres como Augusto y que la tradición dicta que es la misma donde estaba la cueva de la loba que amamantó a Rómulo y Remo antes de la fundación de la ciudad.

Para la reconstrucción se basaron en la descripción realizada por escribas de la época.

“El monte Palatino no era solo edificios, era también un juego de colores, con frescos, fuentes y flores. Era la naturaleza penetrando a la ciudad”, dijo María Rosaria Barbero, jefa arqueóloga de Roma.

Como las ruinas actuales, los jardines también podrán ser visitados por los turistas.

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