Dentro y fuera El proyecto Soy un improvisao , del tico Juan Manuel Montero, contará las intimidades de cuatro conocidos toreros

Por: Alexánder Sánchez 7 marzo, 2011
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¡Ellos son viejos conocidos! Aunque posiblemente usted no haya cruzado ni una sola palabra con los toreros improvisados, es posible que reconozca sus peculiares vestimentas, su modo de hablar y hasta el nombre de su sufrida mamá.

Pero, ¿qué pasa con ellos cuando están fuera de la plaza? ¿Qué los motiva a arriesgar sus vidas? ¿Será locura o pasión? Todo esto lo podrá averiguar en Soy improvisao , documental que dirige el realizador tico Juan Manuel Montero.

Soy improvisao es una idea original de la productora Gnoma Films, que en el 2009 recibió $5.000 del fondo de apoyo Ibermedia, y que, según sus productores, se estrenará a inicios del 2012.

Los protagonistas del filme son los toreros improvisados José Román ( Pity ), Patterson Esquivel ( Laisa) , Manuel Rivera ( Cuchufleta) y Mario Guadamuz ( Guada ).

“Lo que inicia como un acto de barbarie para algunos, termina reemplazando todas sus pasiones, sus familias, sus trabajos, sus amores... En la arena pueden encontrar fama, adrenalina y hasta la muerte”, describe la presentación oficial del proyecto.

Esto es solo el comienzo, los improvisados tiene mucho más que contar y no todo tiene que ver con cachos, capotes o llamativos disfraces para sortear toros.

“Uno como torero va a hacer reír a la gente y tiene que olvidarse de sus problemas, pues a veces solo queremos llorar. Este profesión a veces es dura, pues todos tenemos una vida que afrontar”, dijo Laisa .

“Gritos, vivencias y revolcones de los improvisados. Conocer a los actores involucrados, vivir la plaza, sus historias y su pasión por los toros. El filme pretende mostrar un espectro multicolor, de luces, comidas, juegos y bailes”, dijo Montero acerca de la producción.

Más allá. El documental no solo se quedará en la arena de la plaza de toros, sino que profundizará en qué pasa luego de que terminan las fiestas de Zapote.

Las cámaras de Soy improvisao visitan las casas y lugares de trabajo de los improvisados, con el objetivo de conocer un poco más acerca de sus particulares vidas.

“Zapote es solo una excusa para iniciar con el proyecto. Una excusa para entrar en la vida de los personajes, pues cada uno de ellos tiene una historia. Provienen de diferentes clases sociales y conforman una comunidad cuando están en Zapote. Sin embargo, luego cada uno toma por su lado, se dispersan”, manifestó Montero.

“Nos hemos ido con los protagonistas a giras de hasta tres días. La idea es acercarnos cada vez más a sus cosas, a sus secretos. Por ejemplo, en una de esas giras, nos dimos cuenta de que Pity tenía 30 años de no ver el mar. Ese día filmamos ese reencuentro”, agregó Montero.

La pregunta qué significa ser un torero improvisado también es parte esencial del documental, pues aunque algunos de los improvisados son toreros profesionales, ellos prefieren conservar la fama de toreros “improvisaos”.

“Muchos viven del torear, se dedican a eso. Por ejemplo, Laisa cuida a los montadores con su capote o vende diferentes espectáculos para las comunidades que organizan corridas”, expresó el realizador.

Soy improvisao se realiza en una cámara de alta definición (HD). Actualmente, se ha filmado un 60% del proyecto.

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