El documental se proyectará como parte de la programación del Costa Rica Festival Internacional de Cine.

 14 diciembre, 2015

El pasado a veces ata nudos que son imposibles de deshacer. El único remedio que queda, es aprender a vivir con ellos. De esto habla el director de cine Joshua Oppenheimer, en el documental The Look of Silence (2014).

Sin embargo, eso es solo una de las tantas temáticas que aborda esta producción.

La historia que cuenta The Look of Silence, se pudo mostrar gracias aThe Act of Killing (2012), un documental de Oppenheimer que habla sobre los responsables del genocidio en Indonesia durante 1965 y 1966, en el que murieron más de 500.000 personas.

The Look of Silence tiene como protagonista a un optometrista de 44 años llamado Adi Rukun, quien decide enfrentarse a los hombres que mataron a su hermano en el genocidio.

La película está cargada de momentos simbólicos y resonantes, aclimatados en una triste realidad.

Este filme se proyectará este lunes en el cine Magaly a las 4:00 p. m. y el 17 de diciembre a las 3:30 p. m. en el Teatro 1887, ubicado en el Cenac.

Round 2. Existe la teoría que las secuelas no suelen ser la mejor opción para producir un filme; mucho menos un documental, pero Oppenheimer es un director inusual que probó lo contrario al obtener más de 40 galardones por The Look of Silence .

Sin embargo, este nuevo material no hubiera sido posible de realizarse, sino hubiese sido por The Act of Killing.

Esta vez, Oppenheimer tomó ese proceso de transición para cambiar el enfoque: ya los perpetradores no son los victimarios, sino las víctimas.

Esto dio como resultado una historia mucho más retrospectiva, íntima y complicada.

La historia. Cuando Oppenheimer se propuso hacer The Look of Silence , tenía algunos elementos a su favor.

Para empezar, ya era amigo de Adi. Lo conoció en el 2003 cuando visito una plantanción donde le presentaron a los familiares de Ramli, el hermano de Adi que murió en el genocidio.

Oppenheimer se enamoró de la familia, pero Adi lo cautivó.

En una entrevista para la revista Vanity Fair , el director estadounidense explicó que Adi tenía mucha presencia.

También, Adi se las arregló para salir de la aldea de donde fueron constantemente acosados e intimidados por su relación con las víctimas del genocidio. Así, llegó a una ciudad y aprendió un oficio.

Sin embargo, resultó que siempre estuvo tratando de entender lo que pasó con su familia, su comunidad y su país.

Por medio de su participación en The Act of Killing, él encontró un vehículo para responder esas preguntas.

Para Oppenheimer, muchos documentales de derechos humanos tratan de presentar un protagonista heroico, y Adi es uno de ellos.

En la misma entrevista, el director admitió: “Quería crear una película retrospectiva que dijera: ‘No, esto no ha sido atendido. Nada puede despertar a los muertos. Nada puede remendar todas las vidas que han sido rotas. Esta película es para la memoria de todo lo que ha sido destruido”.