Por: Alexánder Sánchez 1 abril, 2015

Por medio de hologramas, animaciones digitales y la ayuda de sus hermanos, la sétima entrega de Rápidos y furiosos pudo contar con una de sus principales estrellas: Paul Walker.

Fallecido el 30 de noviembre del 2013 , cuando el auto en el que viajaba como copiloto chocó contra un poste, Walker no pudo filmar varias escenas de la cinta.

Los productores casi se vuelven locos con su ausencia, pues la actuación de Walker como Brian O’Conner ocupa un papel central en la trama.

Paul Walker tenía 40 años a la hora de su trágica muerte. Fotografía: Romaly para LN.
Paul Walker tenía 40 años a la hora de su trágica muerte. Fotografía: Romaly para LN.

¿Qué hacer al respecto? Tras la suspensión del rodaje en diciembre de 2013, se pensó incluso en cancelar el proyecto. Sin embargo, la diosa fortuna les sonrió a los realizadores, pues la tecnología estaba allí para tenderles una mano.

La empresa Weta Digital, la misma que se encargó de producciones como Avatar o El señor de los anillos , logró revivir al actor con un impresionante tratamiento digital.

Según The Hollywood Reporter , para rodar el filme, Weta Digital recuperó fotogramas de Walker correspondientes a anteriores entregas de la saga. Era material no usado antes.

“Con la nueva tecnología fuimos capaces de completar la película. Inspirados por el espíritu de Paul, le dimos a su personaje un perfecto final cinematográfico. Esta cinta es un testimonio de su legado”, dijo Neal Moritz, productor de la película.

Posteriormente, el rostro de Walker y sus gestos se integraron en el cuerpo de sus hermanos Caleb y Cody, así como cuatro dobles durante las escenas.

A simple vista, en el cine, es difícil notar cuando se trata del Paul real y del Paul recreado. El trabajo de Weta Digital hace gala de una calidad que impresiona y que significó una despedida perfecta entre Walker y sus fans.

Tras la suspensión del rodaje, la filmación de Rápidos y furiosos 7 se reanudó en abril de 2014 y finalizó en julio del mismo año.