6 septiembre, 2014

Venecia

La 71a edición de la Mostra de Venecia optó por premiar una comedia artística del sueco Roy Andersson con el León de Oro y excluir completamente del palmarés al mexicano Alejandro González Iñárritu, cuyo filme "Birdman", figuraba entre los favoritos tanto para la crítica como para el público.

El jurado del festival más antiguo del mundo, presidido este año por el compositor de cine francés Alexandre Desplat, reconoció ante la prensa la dificultad que constituyó escoger entre veinte obras de alta calidad.

Las razones por las que el filme de González Iñárritu fue excluido no se conocerán, ya que las deliberaciones "permanecerán en secreto", aseguró Desplat a preguntas de los periodistas.

Como en 2013, con "Gravity" del mexicano Alfonso Cuarón, que obtuvo luego siete premios Oscar sin haber logrado reconocimiento alguno en Venecia, el filme de su compatriota González Iñárritu, tildado por varios críticos internacionales de "obra maestra", tendrá que competir ahora en Estados Unidos.

La película de Andersson, de 71 años, "Una paloma sentada en una rama reflexionando sobre la existencia", con una serie de escenas cómicas sobre la condición humana e imágenes poéticas, es un homenaje al neorrrealismo italiano y al cine de Vittorio De Sica, por la herencia que ha dejado a la cinematografía mundial, reconoció emocionado Andersson tras recibir el codiciado galardón.

"Esa escena, cuando va a empeñar la bicicleta en Ladrones de Bicicletas (1948) y descubre tantos pobres como él, que inclusive dejan su propia bicicleta,... esa única escena vale por todas. Una escena llena de humanidad, empatía", dijo.

"Un filme debería ser todo ello", subrayó el cineasta, quien precisó que "es el primer filme sueco que se alza con el León de Oro". "Estoy muy orgulloso", agregó.

Andersson, que ha pasado gran parte de su vida profesional trabajando en la publicidad y ha dirigido más de 400 anuncios comerciales y dos cortometrajes, ha realizado únicamente tres largometrajes en 20 años.

El León de Plata a la mejor dirección lo obtuvo el ruso Andrei Konchalovski por su filme "Belye Nochi Pochtalona Alekseya Tryapitsyna" (Las noches blancas del cartero), ambientado en una región remota de la ex Unión Soviética, un retrato poético de la Rusia rural de hoy a través de un cartero.

Konchalovski, de 77 años, hermano del director y actor ruso Nikita Mijalkov y coguionista de Tarkovski, quien ha participado con sus filmes varias veces en el festival de Venecia, filmó a los habitantes reales en sus sencillas casas, en una especie de homenaje cariñoso a una generación destinada a desaparecer, sumida en las nuevas tecnologías.

"Estoy feliz como un niño ante un árbol de Navidad", declaró emocionado el anciano director, que narra historias de la vida ordinaria en medio de una naturaleza espectacular, entre lagos y bosques.

El horror del genocidio de los años 60 en Indonesia narrado en un espeluznante documental por el estadounidense Joshua Oppenheimer, un documento que pone cara a cara a asesinos y sobrevivientes, víctimas y verdugos, obtuvo el Gran Premio del Jurado.

"Realicé este filme porque esperaba que los asesinos reconocieran sus culpas. Es la única manera de salir de la trampa del miedo. Pero nadie quiso aceptar su propia culpa", declaró Oppenheimer en una declaración enviada por video.

"Con el premio de Venecia, el protagonista, --que entrevista a los asesinos de su hermano-- empieza a sanar su dolor", agregó.

Otro gran triunfador fue el cine italiano al ser galardonado el filme de Saverio Costanzo, "Hungry Hearts" (Corazones Hambrientos).

Rodado en Nueva York, los dos protagonistas ganaron los dos premios a la mejor actuación por su papel de padres anómalos a los que la vida, y sobre todo los principios, terminan por separar.

El actor estadounidense Adam Driver, de la serie de HBO "Girls", y la actriz italiana Alba Rohrwacher, se alzaron con la Copa Volpi a la mejor actuación.

Para el diario italiano La Repubblica, el veredicto divide críticos y cinéfilos que aplaudieron y abuchearon al mismo tiempo la decisión del jurado durante la ceremonia en el Palacio del Cine.

"Como ya es tradición, se desmintieron todas las previsiones", recalcó por su parte Il Corriere della Sera.

Fueron excluidos de la lista de vencedores filmes como "Anime nere" (Almas negras) de Francesco Nunzi sobre la mafia calabresa, mientras el mejor guión fue para el film iraní "Tales" de Rakhshan Banietemad por una serie de historias entrelazadas en Teherán.

El premio especial del jurado fue otorgado a un film turco, que fue abucheado por la prensa por la historia de un niño que por amor salva a un perro destinado a la lucha.

El premio Mastroianni fue para el talentoso joven francés Romain Paul, protagonista de "Le dernier coup de marteau" de la francesa Alix Delaporte, una suerte de nuevo Gerard Depardieu.