Probaron suerte Algunos cantantes se enamoraron de las cámaras, otros combinan ambas facetas y unos más se quedan con la música

Por: Gloriana Corrales 17 marzo, 2014

Desde que el legendario Bing Crosby protagonizó El rey del jazz, en 1930, el celuloide abrió espacio para quienes alcanzaron el estrellato a través de su talento musical.

Luego, el turno fue para Frank Sinatra, quien 13 años más tarde participó en Un joven a la aventura , de Tim Whelan. Su prolífica carrera en el cine lo hizo acreedor de un Óscar por De aquí a la eternidad (1953) y estuvo nominado por El hombre del brazo de oro (1955).

Elvis Presley también sucumbió a los encantos de la pantalla grande, con Love Me Tender (1956), un filme muy criticado, pero que a fin de cuentas fue una sensación entre el público del momento.

Will Smith. archivo LN/AP
Will Smith. archivo LN/AP

Uno de los más ilustrativos casos es el de Will Smith, el rapero que se hacía llamar Fresh Prince y que llamó la atención del productor Jeff Pollack para crear su propia serie televisiva en 1990.

Tras su éxito en la pantalla chica, vinieron éxitos como Bad Boys (1995), Independence Day (1996) y Men in Black (1997). Smith aún combina sus dos facetas.

Barbra Streisand también ha logrado una buena mezcla de sus dotes artísticos. Ella es la cantante femenina con más discos vendidos en Estados Unidos (72,5 millones certificados por la Recording Industry Association of America, según el sitio web de la artista ).

En 1962 firmó su primer contrato con Columbia Records y seis años más tarde debutó en la película Funny Girl , a la que le debe su Óscar como mejor actriz.

Sin embargo, hay quienes decidieron dar prioridad solo a una de ambas carreras. Por ejemplo, Mark Wahlberg se define hoy como actor y productor cinematográfico, pese a que primero incursionó en el campo de la música. El estadounidense logró reconocimiento por ser hermano de Donnie Wahlberg, quien fue líder de la banda juvenil New Kids on the Block.

Un caso similar ocurre con Mandy Moore, hoy mejor reconocida como actriz. Sus inicios en el mundo del espectáculo llegaron en 1999 con un contrato con Epic Records, una gira musical con N’ Sync y otra con los Backstreet Boys.

Elvis Presley. archivo LN/AP
Elvis Presley. archivo LN/AP

Sus primeras participaciones en el cine fueron Dr. Doolittle 2 (en la que prestó su voz ) y El diario de la Princesa , filme en el cual interpretó a una antagonista. Para el 2002 consiguió su primer protagónico en A Walk to Remember .

La situación es similar si se habla de Queen Latifah, actriz secundaria en los musicales Chicago y Hairspray . Su último álbum, Persona , fue lanzado en el 2009 y ahora se dedica a la actuación. En la historia de los Óscar, Latifah y Will Smith son los únicos artistas del hip-hop que han recibido nominaciones.

Pero también hay artistas que probaron suerte en el cine y prefirieron quedarse tras los micrófonos, como Madonna y Eminem.

La reina del pop apareció por primera vez en la pantalla grande en 1985, dos años después de su polémica interpretación de Like a Virgin en los MTV Video Music Awards. Contabiliza una decena y media de producciones cinematográficas, pero sin duda el mayor de sus éxitos permanece en la música.

Eminem, por el contrario, solo llegó a actuar en 8 Mile (2002), en la cual desempeñó el rol protagónico que f ue alabado por medios como el Wall Street Journal : “Trasciende la controversial carrera de su estrella y alza la cabeza, los hombros y el corazón por encima de cualquier otra película que hemos visto este año”.