11 enero, 2015

Roma. EFE. Francesco Rosi , cineasta italiano que falleció ayer a los 92 años, fue sin duda uno de los directores más aclamados de la cinematografía italiana.

Se distinguió, sobre todo, porque en su extensa nómina de filmes narró la Italia más sórdida y criminal que hayamos podido imaginar.

Rosi, quien nació en Nápoles en 1922, habría fallecido mientras dormía y de causas naturales. En las últimas semanas, se había visto obligado a guardar reposo aquejado por una bronquitis.

Los inicios de Rossi en el celuloide estuvieron marcados por sus colaboraciones con el director Luchino Visconti, a quien ayudó en sus cintas La terra trema (1948) y Senso (1953) .

Se estrenó como director en 1958 con La Sfida , en la que narra el ingreso de un joven napolitano en la Camorra (grupo mafioso) con el objetivo de hacer fortuna.

Eterna. | FRANCESCO ROSI, TODO UN ÍCONO DE LA CINEMATOGRAFÍA ITALIANA.EFE
Eterna. | FRANCESCO ROSI, TODO UN ÍCONO DE LA CINEMATOGRAFÍA ITALIANA.EFE

Es con esa obra con la que da inicio a una recordada etapa, en la que Rosi trasladó a la gran pantalla temas relacionados con la corrupción o la criminalidad organizada en Italia.

Uno de sus trabajos más aplaudidos fue Le mani sulla cittá (1963), con la que recreó la supuesta relación entre diversos órganos del Estado italiano y la corrupción urbanística . Le valió el León de Oro al mejor filme en el Festival de Venecia de aquel año.

También dirigió Salvatore Giuliano (1961), sobre la vida de un bandolero siciliano relacionado con la mafia. Otros títulos de esta etapa fueron Lucky Luciano (1973), sobre la vida de Salvatore Lucania, un capo de la mafia neoyorquina.

Con Il caso Mattei (1972) , Palma de Oro en Cannes, abordó uno de los mayores misterios italianos , la muerte del que fuera presidente de la petrolera ENI, Enrico Mattei, que falleció cuando explotó en el aire el avión en el que viajaba, en 1962.

Otros de sus títulos fueron Cadaveri eccellenti (1975) , Cristo si è fermado a Eboli (1978) y Tre fratelli (1981) . En 1984, rodó una versión cinematográfica de la ópera Carmen y en 1987 dirigió Crónica de una muerte anunciada , película basada en la obra de Gabriel García Márquez.