5 abril, 2015

Lisboa. AFP. El director portugués Manoel de Oliveira, decano mundial de los cineastas, falleció el jueves a la edad de 106 años, provocando la emoción en los círculos políticos y culturales.

En la foto el director Manoel de Oliveira posó durante el Festival de Cannes del 2010. De Oliveira falleció el jueves a los 106 años. | AP.
En la foto el director Manoel de Oliveira posó durante el Festival de Cannes del 2010. De Oliveira falleció el jueves a los 106 años. | AP.

Su productor, Luis Urbano, comunicó la muerte del cineasta a AFP. Oliveira se encontraba en su casa de Porto (norte de Portugal), su ciudad natal, según los medios locales.

Con inagotable “hambre de vivir y de filmar”, el realizador celebró su 106º cumpleaños con su público, con motivo del estreno en Portugal de su último trabajo, O Velho do Restelo ( El viejo del Restelo ).

A pesar de su frágil estado de salud, dirigió este cortometraje, que describió como una “reflexión sobre la humanidad” en la primavera de 2014.

Manoel de Oliveira había explotado hasta el final su mirada sobre la condición humana en una perpetua pregunta sobre el sentido de la vida.

Obra. Nacido el 11 de diciembre de 1908 en Porto, la gran ciudad del norte de Portugal, pero inscrito al día siguiente en el registro civil, Oliveira era el último superviviente de “los bellos viejos tiempos del cine mudo”, al que seguía refiriéndose con nostalgia.

Realizó el grueso de su obra tras haber cruzado al línea de los 60 años y se dio a conocer después de sus 80.

Hijo de un industrial que lo llevaba a ver las películas de Charlie Chaplin y de Max Linder y que le regaló su primera cámara, Manoel de Oliveira, atleta campeón de salto de pértiga y de carreras automovilísticas, debutó en el cine con 20 años como figurante en una película muda, El milagro de Fátima .

En 1931, rodó su primer documental, todavía mudo: Duoro, faina fluvial ( Duero, trabajo fluvial ), sobre la vida de los trabajadores del río que baña su ciudad natal.

La muerte de De Oliveira, el director más longevo del mundo en activo, enlutó al mundo cultural portugués. Sus restos fueron velados 24 horas en la iglesia Cristo Rei de Oporto y luego trasladados al camposanto de Agramonte entre los aplausos de familiares, colegas de profesión, amigos y admiradores.

El actor estadounidense John Malkovich, estuvo presente en el funeral.