Heidi Klum y Whoopi goldberg fueron blanco de críticas por su atuendo

 28 febrero, 2016

Las texturas, a través de los encajes, las cuentas, los plisados y drapeados, fueron parte de una legión de vestidos que desfilaron por la alfombra roja de los premios Óscar, una de las más llamativas vitrinas de la industria de la moda.

A pesar de la variedad de cortes, los escotes estuvieron presentes en muchos de los atuendos de las mejores vestidas. Una de ellas fue Olivia Wilde, quien llevó un diseño de Valentino con plisados y blanco total. "Usó, con elegancia, dos tendencias: prendas plisadas y un collar estilo choker. La espalda del vestido es increíble con el escote trasero acentuado a la cintura. Sin embargo, cambiaría la forma de resolver el escote en la parte delantera", destacó la estilista Katherine Durán Wong.

Otra que optó por un escote pronunciado fue Charlize Theron quien lució un vestido rojo de corte sencillo de la casa de modas Dior. El collar con el cual complementó su vestido era de la firma Harry Winston cuyo costo, según la revista Forbes, es de 3.7 millones de dólares.

La entrega de los Óscar se convierte en una inmejorable oportunidad de publicidad para las casa de Alta Costura. Ese fue el caso de Armani Privé, que pudo mostrar la pericia de sus artesanos con un elaborado vestido tornasolado y lleno de brillo que lució Naomi Watts.

Durán también destacó el estilo de las actrices Rooney Mara y Margot Robbie. La primera usó un vestido de Givenchy con texturas y transparencias. Robbie, por su parte, destacó por el dorado. "Llevo varias tendencias: un escote bajo, tela ceñida al cuerpo con textura y maquillaje y peinado muy natural", afirmó la especialista.

El indudable error de la noche fue de Heidi Klum, quien utilizó un vestido de la firma Marchesa poco favorecedor. "Ese vestido se veía sublime en la pasarela — explicó Durán— pero por ser tan vaporoso no lo logró en la alfombra roja". No obstante, Whoopi goldberg no se quedó atrás ya que el color de su vestido no lucía bien con su tono de piel. "Esa tela tan dura y sin caída la hacía ver cómo origami", indicó Durán.