La nueva película de Snoopy y Charlie Brown tiene el espíritu sabio y el matiz de ingenuidad de la tira cómica creada por Charles M. Schulz

Por: Arnoldo Rivera J. 24 diciembre, 2015

Charlie Brown se enfrenta con un serio dilema: ¿cómo conquistar a una niña pelirroja, por la que se “se bebe los vientos”, pero a la que no se atreve a dirigirle la palabra? Cada vez que lo intenta, su cara se pone más roja que el pelo de la niña. Tamaño lío para el timidísimo niño de la camiseta amarilla.

Mientras el bueno de Charlie Brown se debate entre el sonrojo y la inacción, su perro, Snoopy, tiene su propia preocupación colorada: el infame Barón Rojo.

Entonces, en su personalidad como el as piloto de la I Guerra Mundial, el beagle más famoso del mundo se las verá con su archienemigo, en un duelo sobre el cielo de París.

Ambos pertenecen aPeanuts, la historieta que salió hace 65 años de la imaginación de Charles M. Schulz. En Costa Rica, se le conoció como Carlitos.

Coincidiendo con ese aniversario, se estrenaCharlie Brown y Snoopy: Peanuts, la película, dirigida por Steve Martino ( Horton, La era del hielo 4).

Martino fue el único capaz de conseguir de la familia del fallecido Schulz el visto bueno del proyecto cinematográfico, ya que debe estar bajo “control Schulz”.

Recordemos que el creador de los entrañables personajes falleció en el 2000.

Vigilancia. “Fuimos muy afortunados en que Steve haya pasado a formar parte del proyecto”, expresó Craig Schulz, hijo de Charles.

“A lo largo de los años, habíamos lidiado con muchas personas que llegaban, nos decían que habían crecido con las historietas, y que tenían una gran historia.

“Sin embargo, no es fácil entrar al mundo que mi padre creó y entender cómo había dibujado la historieta. Steve Martino lo entendió”, agregó Craig.

Él es el coautor del libreto junto con Bryan, su hijo, y Cornelius Uliano.

Ambos Shulz –hijo y nieto del creador de la tira– se les llama los guardianes de Peanuts .

“Necesitamos tener el control absoluto de calidad y mantenerla bajo el legado de papá”, agrega un celoso Craig a Los Angeles Times.

Sin embargo, desde el 2006, sí “masticaba” la idea de una película para cine (todas las anteriores fueron para la televisión).

Craig sintió que dio en la tecla cuando conoció a Martino, un declarado fan de la tira.

El elegido. Martino no bromeaba con eso de ser un seguidor de “hueso colorado”.

De tal modo, con el objetivo de captar el aura de Carlitos, Martino pidió permiso para visitar la que fuera la casa de Charles M. Schulz.

“Quería caminar por los jardines y ver las vistas en las que encontró inspiración. Vi su mesa de dibujo. Vi un video de cómo dibujó los personajes. Necesitaba llegar a ser más que un experto en los detalles”, expresó Martino en The Washington Post.

La película está hecha completamente en computadora, en técnica de 3-D.

Nominada al Globo de Oro 2016 en la categoría de mejor película animada, la cinta recoge el espíritu sabio y los matices de ingenuidad de la tira cómica.

Como señala El Mundo de España, el universo de Peanuts es pequeño, accesible: cabe en una pista de hielo y en un suburbio de clase media estadounidense, como el que se ve en las películas..., y en las mismas historietas inmortales de Charles M. Schulz

Ahí, un barrio de ese tipo vive Charlie Brown, con Snoopy –más que su perro, casi otro amigo– y el resto de la pandilla.

Es bueno recordarlo: a pesar de que al bueno de Carlitos parece que nada le sale bien, a él nunca le faltan los amigos.

Con ese detalle, uno puede rebatir que el viejo Charlie Brown sea un fracasado. Otro apunte: tampoco se rinde.

“Yo estaba con mi familia, y se me vinieron lágrimas al ver el tráiler”, confesó Craig Schulz.

Poco antes de su estreno el pasado noviembre, en los Estados Unidos Snoopy fue honrado con una estrella en el Paseo de la Fama, en Hollywood. Está junto a la de su creador.