Un Peter Parker más sensible y más cómico de lo usual se asoma en la nueva aventura del Hombre Araña, en la pantalla grande. En la trama, enriquecida por el drama y los efectos especiales, el superhéroetendrá que padecer el poder destructivo de Electro

Por: Alexánder Sánchez 3 mayo, 2014

Más dinero, más espectáculo y más humor. Eso es lo que ofrece como gancho la segunda entrega del asombroso Spider-Man, saga rejuvenecida por Marc Webb y protagonizada por Andrew Garfield y Emma Stone.

El sorprendente Hombre Araña 2: La amenaza de Electro , que se estrenó el jueves en Costa Rica , recupera la esencia del personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko en la década de los años sesenta, con un Gardfield menos serio y más emocional que en la entrega anterior.

“Queríamos aportarle a esta nueva entrega un punto más juguetón, más divertido”, admitió Webb en las notas de producción de la nueva película.

“Cuando lees los cómics salta a la vista, sus golpes de humor y sus respuestas, su gracia, su amenidad. Todo ello explica parte de su atractivo y son motivos por los que tantos aman a Spider-Man (Andrew Garfield), yo incluido”, agregó el cineasta.

Imagen sin titulo - GN
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En ese tono de jocosidad y sorprendentes efectos especiales, esta vez el hombre araña enfrentará el poder de Electro –enemigo que desde 1964 apareció en el universo de los cómics–, quien hace de la energía eléctrica su arma más letal.

Electro o Max Dillon, encarnado por el experimentado Jamie Foxx, aprovechará la ajetreada vida que lleva Peter Parker (Garfield) para enredarlo con sus sentimientos, hacer sus fechorías y complicarle la vida de justiciero a Spider-Man.

Electro es una de las mayores atracciones del filme, según Webb.

“Lo conocemos como un brillante actor dramático, ganador del Óscar, un gran actor de carácter, pero pocos conocen su lado gracioso”, indicó el cineasta.

“Se creó el personaje de Max Dillon con tanto humor, pero al mismo tiempo con tanta humanidad, que el público la va a pasar muy bien con él, los niños especialmente”, agregó el cineasta.

Bajo esas malvadas intenciones, matizadas con graciosa ironía, es donde se amarra el drama que Parker tendrá que enfrentar.

“Parker lleva una vida muy ocupada, compaginando su tiempo entre su papel como Spider-Man y dedicando espacio a la persona que ama y a la que juró proteger: Gwen Stacy (Emma Stone)”, dice la sinopsis del sitio Filmaffinity.com.

Para enredara aún más la telaraña personal de Parker, aparecerán en escena Duende verde y Rinoceronte, otro par de tradicionales y despiadados villanos del superhéroe. A través de los años, ambos han sacudido la vida del hombre araña en sus famosas historietas.

Harry Osborn (el Duende verde) – retorcido y acomplejado amigo del superhéroe– sacará las uñas al tiempo que el actor Paul Giamatti llenará de locura al personaje de Aleksey Sytsevich, el ruso que se vuelve fuerte con la moderna armadura de Rinoceronte.

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Drama personal. En la cinta, Webb prioriza la personalidad de Spider-Man por encima de su parte heroica.

Son las secuencias entre Spider-Man y Gwen Stacy, pero también entre el superhéroe y su tía May (Sally Field), las que dan al personaje la profundidad y complejidad necesaria para dosificar el drama, el humor y la acción.

“La trama se complica con las historias de los múltiples villanos, pero en general esta entrega tiene más peso emocional y resulta más satisfactoria que la anterior”, opinó Leslie Felperin , de The Hollywood Reporter.

En la cinta, Parker hurgará en la vida de sus padres antes de que estos murieran, cuando él era tan solo un niño.

Por si fuera poco, la extraña relación con Osborn (Dane DeHaan), –que pasa de amigo a enemigo–, provoca que las dudas y los temores inunden a Parker y su faceta de superhéroe se le escape de las manos.

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Webb muestra muy cercano a Spider-Man, sobre todo con escenas en las que la fragilidad del superhéroe permite hacerle un poco más real. Así, el cineasta acerca el personaje a los fanáticos, ansiosos de conocer hasta el más mínimo detalle de su vida.

Efectos. Sin duda, las batallas que Spider-Man desarrolla contra sus enemigos saca chispas en las escenas y sobresalen en vistosidad. En la calidad de los efectos especiales se nota la inversión de unos $200 millones, dinero utilizado en la producción del largometraje.

El espectador de El sorprendente Hombre Araña 2: la amenaza de Electro no debe temerle a las alturas, mucho menos si la va a ver en funciones 3D. Webb se esforzó por hacer de esta producción una experiencia vertiginosa.

“Deseo que la audiencia viva la travesía de Peter Parker tanto como se pueda: que sientan lo que es volar, pelear las batallas, enfrentar a los villanos y estar cerca de Emma Stone” , agregó el cineasta.

Otro componente que sobresale en la cinta es la banda sonora que, en esta ocasión, es obra de Hans Zimmer, ganador del Óscar por El rey león .

En definitiva, la combinación visual con la depurada música es uno de sus puntos más altos.

Para el crítico Guy Lodge, de la revista Variety , esta secuela, algo larga, sobresale en el sonido, la furia y termina de coronarse con la química de sus estrellas.

Hasta el momento, solo en el extranjero, la cinta de Marc Webb ha recaudado $132 millones . Desde hoy, la puerta económica se abre en Estados Unidos y Latinoamérica, esperando que la arácnida producción se convierta a la cinta más exitosa del superhéroe.

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