Trama Jennifer Lawrence pone rostro al levantamiento de una sociedad oprimida durante décadas

 17 noviembre, 2014
Gran pantalla. Escena de The Hunger Games: Mockingjay - Part 1 . La tercera entrega es más oscura y política. EFE
Gran pantalla. Escena de The Hunger Games: Mockingjay - Part 1 . La tercera entrega es más oscura y política. EFE

Nueva York. EFE. Más oscura, más intensa y más política. Así es Mockingjay - Part 1 , la tercera entrega de la saga The Hunger Games ", en la que la actriz Jennifer Lawrence pone rostro al levantamiento de una sociedad oprimida durante décadas.

El filme, cuya primera parte se estrena esta semana en Estados Unidos y gran parte del mundo, retoma la historia de la joven Katniss Everdeen, dejando atrás los ‘juegos del hambre’ y siguiéndola en su transformación hacia un ícono revolucionario.

Mockingjay trata sobre Katniss y su descubrimiento de la gente de todos los distritos, y sobre cómo finalmente asume responsabilidad en su papel en esta revolución”, explicó el sábado el director, Francis Lawrence, en una conferencia de prensa en Nueva York.

La trama. La historia, que se basa en la exitosa novela de Suzanne Collins, abandona buena parte de la acción de las dos primeras películas de la serie y la sustituye por una trama mucho más psicológica. Un giro que se aprecia especialmente en el carácter de la hasta ahora osada protagonista.

“Ella está en un lugar muy distinto emocionalmente. Los juegos la cambiaron por completo y tiene que reconstruirse a sí misma”, señaló sobre su personaje la propia Jennifer Lawrence.

Con sus dudas y sus miedos, Katniss Everdeen representa, según la actriz estadounidense, lo “complicado de una guerra” y los problemas de una persona que “queda atrapada en el medio y que siente el dolor de ambos” bandos.

Dos bandos liderados en este caso por estrellas de Hollywood como Julianne Moore, que interpreta a la rebelde presidenta Coin, y Donald Sutherland, que repite como el tirano presidente Snow.

Para ambos, el carácter “político” de la historia creada por Collins y su efecto sobre los más jóvenes resultó fundamental a la hora de participar en el proyecto.

“Para mí, la forma en la que ha presentado este dilema a los jóvenes y les ha pedido una solución, les ha pedido participar, es algo que puede cambiarles”, aseguró Sutherland.

“El mundo que mi generación está dejando para los demás es un desastre medioambiental, político, social, económico... Así que cuando lo leí quise ser parte de esto con la esperanza de que sea un catalizador para los jóvenes y les haga levantarse”, explicó el veterano actor.