Por: Alexánder Sánchez 22 marzo, 2013

Emma Watson, la recordada y bella estrella de Harry Potter , abandona la fantasía, se olvida de los artilugios y ahora pone su talento al servicio de Las ventajas de ser invisible. ( The Perks of Being a Wallflower, 2012) drama adolescente en el que ella se convierte en catapulta emocional del protagonista.

Con regulares críticas a nivel internacional y basado en un libro homónimo escrito por el mismo director de la película, Stephen Chbosky, Las ventajas de ser invisible se estrenó ayer en los cines ticos.

La nueva película narra la historia de Charlie (Logan Lerman), un joven tímido, marginado y socialmente torpe, que escribe una serie de cartas a una persona sin identificar.

Las misivas de Charlie están cargadas de asuntos sensibles para los jóvenes tales como la amistad, los conflictos familiares, las primeras citas, el sexo o las drogas.

“Las cartas de Charlie tratan de problemas que confrontan a los adolescentes. Por esa razón, el libro ha sido censurado y eso me genera dolor, pues hace que la discusión entre padres e hijos acabe”, dijo Chbosky.

Según la trama, Charlie no logra encajar muy bien en su entorno, hasta que un día se topa con un par de carismáticos muchachos: la encantadora Sam (Watson) y su mediohermano, Patrick (Ezra Miller), quienes se vuelven en sus protectores.

“Para mí Emma es la chica perfecta. Es absolutamente luminosa en el papel de Sam y su relación con Charlie”, opinó Chbosky.

Para Watson, dejar la Hermione Granger de Harry Potter y ahora interpretar a Sam fue como “saltar de un sartén a otro”, pues tuvo que migrar de la fantasía mágica a los conflictos reales de los adolescentes.

Lo cierto es que en Las ventajas de ser invisible el acercamiento entre Charlie y sus nuevos amigos irá creciendo con fuerza. Al transcurrir la trama, la relación irá de perlas hasta que el dolor por un episodio pasado doblegue a Charlie y la partida eminente de Sam y Patrick hacia la universidad empeora las cosas.

Etiquetado como: