Según cifras de Romaly la cinta de Soley Bernal sería la segunda película costarricense más taquillera en su estreno

Por: Natalia Díaz Zeledón 17 noviembre, 2015

En sus primeras funciones, El lugar más feliz del mundo se colocó como la segunda película costarricense más taquillera, en su fin de semana de estreno.

La distribuidora Romaly confirmó que la cinta de Soley Bernal alcanzó una cifra total de 22.073 espectadores, entre el jueves 12 al domingo 15 de noviembre. Todavía, a la cabeza de estas estadísticas, se encuentra Maikol Yordan de viaje perdido , con 56.357 asistentes en sus primeros días de estreno.

Según datos de Romaly, El lugar más feliz del mundo fue la película más vista durante este fin de semana, durante el cual compitió con Spectre (estrenada el 5 de noviembre).

De hecho, en su primer fin de semana, Spectre superó por un margen estrecho el número alcanzado por la película de Bernal. La distribuidora Discine afirmó que el fin de semana pasado 22.467 personas vieron la nueva película de James Bond.

A manera de comparación, la cinta nacional Presos alcanzó 12.204 en su primer fin de semana en setiembre; por otro lado, la película El cielo rojo 2 solo logró 2.000 personas en las dos semanas que estuvo en cartelera.

Según Bernal, este fin de semana cines como los ubicados en el Mall San Pedro, Multiplaza Escazú, Paseo de las Flores y Terramall tuvieron que abrir otras tandas para recibir a los asistentes.

Crítica y asistencia. Bernal dijo estar muy complacida con el primer fin de semana de exhibición. Según contó, recorrió varias salas de cine.

“Yo estuve visitando salas, viendo las reacciones de la gente. Es muy bonito llegar y quedarse a oír la gente que dice que se divirtió muchísimo y que la película le llegó al corazón. Me gusta mucho que el mensaje le está llegando al público y que la está apreciando más allá de lo técnico”, dijo.

Sobre ese último aspecto, Bernal destaca de El lugar más feliz del mundo su diseño de producción, incluyendo fotografía y vestuario; además alcanzó por primera vez en el cine nacional la certificación de la compañía estadounidense Dolby.

Consultada sobre su reacción antes las primeras críticas de la cinta, incluyendo la publicada el domingo en La Nación , aseguró que la reticencia a dar buenos comentarios es un “problema latinoamericano”.

“Yo creo que Latinoamérica tiene un problema de autoestima. Estamos acostumbrándonos a un cine que denuncia y se hace con poquito presupuesto. La crítica está acostumbrada al cine deprimente”, aseguró.

“Es falso que la película siga recetas comerciales. Tiene una propuesta artística y como directora tengo algo que decirle al público. Me esmeré en la calidad y tuve que buscar más dinero; por ende, tengo que recuperar más dinero”, dijo también.

Bernal explicó que la taquilla, por tanto, cobra otro sentido de valor al buscar que la cinta sea rentable y agradable al público. Detalló que la producción tuvo un costo total de $850.000.

La directora buscará que la cinta participe en festivales internacionales.