Volver a una galaxia muy, muy lejana es una práctica saludable. Hoy Viva se convierte en su manual para encaminarse hacia El despertar de la Fuerza

Por: Víctor Fernández G. 6 diciembre, 2015

Volver a una sala de cine a ver una nueva película de Star Wars no estaba presupuestado. Ese era un capítulo cerrado, con la nostalgia como único soporte para seguir hablando de jedis, siths, cazarrecompensas, ewoks y androides.

Y sin embargo, aquí estamos, contando los días, las horas... los minutos. Costa Rica aprovecha diciembre para inaugurar salas de cine al por mayor, valiéndose de la llegada de una película que hay que ver, sí o sí.

Solo Star Wars puede provocar estas pasiones descontroladas. Solo Star Wars nos lanza como desesperados a buscar entradas para una función de cine a la medianoche. Solo Star Wars nos da inmunidad para ir a un mall disfrazados y mantener nuestra dignidad intacta. Solo Star Wars nos impulsa a sentarnos con nuestro hijos a explicarles el árbol genealógico de los Skywalker con sabiduría y paciencia.

Disney, con toda su grandilocuencia, le ha dado un electrochoque a nuestra memoria, convirtiendo en presente (y futuro) lo que parecía ya era pasado.

Estamos a pocos días de que Star Wars: El despetar de la Fuerza busque desbancar a Maykol Jordan de viaje perdido como la película de cine más vista en la historia de Costa Rica. En preparación al estreno más esperado de la década, le entregamos la presente edición especial de Viva , coordinada por el periodista Arnoldo Rivera y el diseñador Marco Hernández, con aportes de un equipo avanzado en los caminos de la Fuerza.