20 febrero, 2016
"Espero que este filme sirva para hacer tomar conciencia de que la gente no puede seguir muriendo en el mar para escapar a una tragedia", dijo el director Gianfranco Rosi al recibir el premio.

Berlín

El documental Fuocoammare del italiano Gianfranco Rosi sobre el drama de los migrantes que arriesgan la vida cruzando el Mediterráneo para llegar a Europa ganó este sábado el Oso de Oro a la mejor película del Festival de Berlín.

"Espero que este filme sirva para hacer tomar conciencia de que la gente no puede seguir muriendo en el mar para escapar a una tragedia", dijo Rosi al recibir el premio.

El realizador, ganador del León de Oro en Venecia en 2013 con Sacro GRA, agradeció a los organizadores de la Berlinale haber tenido el valor de seleccionar dos documentales —un género a menudo relegado como menor— entre las 18 películas que competían por los codiciados osos berlineses.

Fuocoammare (literalmente fuego en el mar) fue muy aplaudido y su triunfo parecía adquirido de antemano, siendo plebiscitado por la prensa internacional antes de conocerse el palmarés.

Sin voces en off ni comentarios, cuenta la vida cotidiana de los habitantes de la isla italiana de Lampedusa y la de miles de indocumentados que llegan por barco, arriesgando y en algunos casos perdiendo su vida.

La crisis de los refugiados sobrevoló de principio a fin este festival tradicionalmente muy político desde su creación en plena guerra fría y que había seleccionado varios filmes sobre el tema.

El director de la Berlinale Dieter Kosslick había adelantado meses antes que quería sumar la voz de su festival a la campaña de solidaridad con los cientos de miles de migrantes que siguen llegando a Europa desde Medio Oriente y el norte de África.

'Fuocoammare' es un grito de alerta, desde la situación de una isla de 20 kilómetros cuadrados a la que llegaron, vivos o muertos, hombres, mujeres y niños, 400.000 refugiados en los últimos años

El fenómeno genera un fuerte debate en Alemania y del resto de Europa, donde en los últimos meses creció el descontento en la opinión con la política voluntarista de brazos abiertos de la canciller Angela Merkel.

El actor norteamericano George Clooney, presente para la presentación de la comedia de los hermanos Coen ¡Ave, César! —que abrió el evento la semana pasada— rindió homenaje tras reunirse con Merkel "a todos los benévolos" que ayudan a los refugiados en Alemania.

Pero la estrella de Hollywood se molestó cuando un reportero le preguntó qué había hecho él, concretamente. "Esa pregunta me parece muy extraña", respondió.