El Director del Centro de Cine contradijo a Marcelo Quesada, quien no renovó como director artístico del evento aduciendo "diferencias de visión".

Por: Alexánder Sánchez 16 agosto

Para Fernando Rodríguez, director del Centro de Cine y organizador general del Costa Rica Festival Internacional de Cine, la fiesta decembrina del cine tico mantendrá el mismo concepto de las pasadas ediciones y seguirá los mismos objetivos.

Con ese argumento, Rodríguez contradijo al productor Marcelo Quesada, quien hace unos días decidió no renovar como director artístico del festival aduciendo "diferencias de visión" con el Centro de Cine, ente organizador del evento.

Fernando Rodríguez, director del Centro Costarricense de Producción de Cinematográfica (Centro de Cine), asegura que la construcción de la Cinemateca es un “proceso irreversible”. Alejandro Gamboa.
Fernando Rodríguez, director del Centro Costarricense de Producción de Cinematográfica (Centro de Cine), asegura que la construcción de la Cinemateca es un “proceso irreversible”. Alejandro Gamboa.

Rodríguez, quien admitió retrasos en la organización del festival y adelantó que ya tienen a un sustituto para Quesada, agregó que las únicas novedades que tendrá el festival son nuevas sedes, en una línea de inclusión social y nuevos públicos.

Además, el jerarca reveló que hubo cambios en la forma de contratación, lo que conllevó a reducir costos millonarios en materia de organización.

En una entrevista realizada a Marcelo Quesada, él adujo que no renovó el contrato porque su visión del festival no coincidía con la de la organización. ¿Qué opina al respecto?

Es respetable su opinión, pero no, nosotros mantuvimos el concepto. Seguimos manejando lo mismo, lo único que tratamos de hacer para esta versión fue llevar el concepto a ciertos lugares desde la perspectiva social.

"Por ejemplo, vamos a llegar con el festival a las cárceles. Una sede del festival será ubicada en el CAI, de San Rafael de Alajuela. Además, para más jóvenes, vamos a llevar el festival al Parque de La Libertad, que será otra sede".

Para usted ¿cuál es el concepto del festival?

Es traer cine, de calidad, que no se puede mirar normalmente en pantallas de cine tradicionales. Que permita una ventana para las producciones nacionales, de exposición e intercambio del sector audiovisual con otros interlocutores extranjeros de cara a la internacionalización de nuestros productos.

¿Qué pasa con el acento centroamericano que se le dio en las dos ediciones pasadas?

De cara a esa internacionalización y esa búsqueda de calidad e interacción, inevitablemente Centroamérica estará en la mira. Nosotros somos referentes en la región para los otros países en ese sentido.

¿Pero habrá competencia centroamericana?

Hay competencia, se mantiene igual. Centroamericana y nacional. Habrá talleres de formación industrial, todo, todo se mantiene. Esperemos que las bases salgan pronto, serán idénticas a las del año anterior: competencia nacional, centroamericana, competencia internacional y competencia nacional de cortos.

Pero bueno, una cosa es el concepto del festival y otra la visión artística.

Será lo mismo, hay que decir que el Ministerio de Cultura, a través del Centro de Cine, decidió desde el 2012 hacer un festival internacional con esa misma claridad. Generar un espacio más fuerte del sector, de industria, y posicionarse en Centroamérica como un festival importante de visualización del sector y una ventana de buen cine independiente.

Pero entonces, para usted, ¿cuál fue el aporte de Marcelo durante su gestión como director artístico?

A eso iba, se forman equipos de trabajo vía contrataciones de producción. Entonces qué se gana no con Marcelo, sino con la figura de dirección artística y de producción general..., pues se gana una sostenibilidad en el concepto y una continuidad de acciones para ratificar el mismo concepto.

"Entonces, Marcelo es solo una figura más en un intrincado equipo de trabajo, que desde el inicio tiene una producción y una producción artística más la dirección del festival, que se da desde la dirección general del Centro de Cine y que es una orientación".

¿Qué pasa con la conformación del equipo de programación y las ideas propuestas por Marcelo?

Eso siempre ha existido, lo que pasa es que se ha conformado de diversas formas. Los equipos llegan más tarde. Ahora, lo que se ha hecho y en eso colaboró mucho Marcelo –no vamos a ser mezquinos ni quitarle su buena labor–, fue la conformación de equipos de trabajo.

"Lo que se hizo fue establecer los distintos tiempos en que esos equipos de trabajo intervienen. Por ejemplo, si la programación entra en noviembre, obviamente se pierden muchas películas y muchas oportunidades. Por eso debe entrar mucho antes, al igual que la interacción con la curaduría, mucho antes. La parte logística es la última".

"En ese sentido sí se avanzó bastante, en entender la lógica de la organización de un evento muy complejo, que es de mucha sistematización. Pero eso se hace independientemente de la persona que sea director artístico o productor general".

¿Qué se persigue con la novedad de llevar el festival a las cárceles y al Parque La Libertad?

Estamos descentralizando el concepto y añadiéndole un punto de vista de inclusión social.

"El festival se venía realizando en el circuito Cine Magaly, Cenac y La Aduana. Eso cambiará un poco. También vamos a sustituir la sede al aire libre, que también estaba enclaustrada y era en el Anfiteatro del Cenac. Ahora esa sede se ubicará en la Plaza de la Democracia".

Pero entonces, ¿usted asegura que ese es el único cambio que tendrá el festival?

"Eso que haremos permite llegar a mayores públicos. Él (Marcelo) sabrá las razones por las cuales no está, pero el concepto es el mismo, la línea y los objetivos son los mismos".

"Bueno, eso y la forma de contratación, que tal vez eso fue lo que no gustó".

¿En qué cambió la forma de contratación?

Costos reducidos. Tuvimos que reducir costos. Este festival lo estamos reduciendo entre un 20% y un 25% de costos.

¿Cuánto significa eso en millones?

Entre ¢75 y ¢100 millones menos. Pero sin afectar su calidad, ese es el gran tema. Lo que estamos visualizando es que, sin cambiar el concepto, lo que estamos es trabajando, que se yo, siete películas menos, por decir algo.

"Además estamos trabajando un poco más con patrocinios y así reducir costos".

¿Esos ¢75 y ¢100 millones se ahorran solo con la forma de contratación de personal y licencias de películas?

Es en general. Empecemos por que las sedes se van a reducir un poco y es posible que Cinépolis incorpore una de sus sedes al festival. Eso significa que no hay que gastar en colocar equipo allí y en eso ahorramos costos.

"Además, al no contar con el espacio del Teatro de la Danza, que fue un espacio al que el año pasado no llegaron ni 300 personas en 4 días, nos ahorramos también en equipos. Entonces, son una serie de decisiones a nivel general de procesos, en los que ahorramos a nivel de equipamiento y servicios. Incluso, en la forma de contratación, en el caso de que contratemos adelantado".

Con menos presupuesto y con tan poco tiempo para organizar el festival, ¿cómo garantiza usted la calidad del evento este año?

El frío no está en las cobijas. Cuando nosotros contratamos un evento, casi todos los servicios y bienes vienen por medio de una producción general y los costos por la intermediación de ese productor y los costos administrativos suben. Nosotros lo que hicimos fue dividir y pagar los costos de cada proceso por aparte, esos significa que hay un ahorro en la intermediación, no así en la calidad.

"Pasar de 72 a 65 películas ya te ahorra, pero no te merma la calidad. Decidimos que el festival estaba muy sobreexpuesto, había mucha oferta y la gente no la podía ver toda, entonces reducimos un poco, pero eso no va a mermar en la calidad. Son decisiones que se toman gracias a la figura de la dirección artística y gracias a la figura de la producción general que existen a lo largo de todo el año en el Centro de Cine. Cuando la producción general llega al final, sí, los costos se elevan.

Si el concepto y visión del festival son los mismos, ¿le sorprendió la no renovación de Marcelo Quesada como director artístico?

Sí, en realidad él fue la primera opción en la dirección artística. El no aceptó el ofrecimiento a nivel contractual.

¿Tuvo que ver el salario ofrecido?

No sabría decirle si fue un asunto de dinero. Los cierto es que las condiciones contractuales sí se variaron. Por ejemplo el momento en que él entraba en el proceso, que fueron decisiones tomadas desde la dirección general.

¿Pero el contrato ofrecía una menor paga con respecto al año anterior?

No necesariamente, son las condiciones; él entró un poco más tarde en el proceso y eso iba involucrar quizá menos meses de trabajo. En fin, son valoraciones personales que él hizo.

Usted mencionó que ya están trabajando con un nuevo director artístico y que firmaría contrato en unos 15 días. ¿Qué pasa con el resto del equipo del festival?

En este momento se están conformando los equipos. Se hicieron los planteamientos a los mismos miembros del año pasado y estamos todavía en ese trabajo. Unos aceptaron la oferta, otros que no, otros que están pensándolo.

"En este momento la idea es, al igual que el concepto, mantener el mismo personal. Ya habrá algunos que les parecerá la idea o no".

Estamos a escasos cuatro meses para que inicie el festival, que sigue en pie para realizarse en diciembre. ¿Cómo va el proceso a esta altura?

Vamos un poco atrasados, sinceramente, pero estamos trabajando fuerte para tener la convocatoria lista junto a la contratación del nuevo director, o sea en 15 días.

¿En 15 días estará lista la convocatoria y el contrato del nuevo director?

Esos son los dedos que cruzamos. Perdemos un poco con este reemplazo (del director), pero con otro ganamos, porque no estaríamos esperando la contratación final de producción, como los otros años. Así todos los equipos estarían formados en 15 días: dirección técnica, comunicación, todos los grandes equipos estarían en ese lapso.

"Además, desde inicios de año pasado ya tenemos una producción general trabajando, y por eso el asunto no se ha hecho tan pesado y no tenemos que esperar a una última contratación. Eso es importante mencionarlo".

¿En materia de programación se había adelantado algo o con la contratación del nuevo director se comienza desde cero?

En realidad siempre se comienza desde cero, en el sentido de que no se repite la misma gente, siempre tenés que invitar a nuevas personas. Pero insisto que el concepto del festival es el mismo, por lo que se mantienen perfiles de invitados, de películas y talentos a invitar. En eso estamos trabajando.

"Recordemos, además, que contamos con una curaduría, que también no está ayudando en eso".

Pero entonces, eso quiere decir que hasta el momento no se tiene ninguna película o invitado adelantado.

Sí hay, sí hay. Podemos tener un 10% de la programación adelantada. Eso lo estamos trabajando desde hace rato. No te puedo decir los nombres todavía, pero ya tenemos una cineasta importante lista para la retrospectiva pero vamos a ver si acepta o no.

"Ya se está trabajando, pero todavía no te puedo concretar para efectos de afirmar que viene alguna u otra película, o alguno u otro invitado. Estamos en procesos de negociación".

¿Cuándo se estarán anunciando oficialmente todos los detalles del festival?

Yo esperaría que en octubre tengamos todo eso listo ya. Por lo menos un gran porcentaje de la programación lista.