Filme se presenta como primera película cristiana hecha en Costa Rica.

Por: William Venegas 8 mayo, 2016

Es larga la lista de filmes llamados cristianos, aunque estos por sí solos no conforman un género cinematográfico, o sea, no es habitual hablar de un género religioso en cine. Dentro de esa lista, hay películas inolvidables y excelentes.

Ahora, dentro de la tendencia creciente del cine costarricense, en términos de cantidad, se anuncia “la primera película cristiana hecha en el país”, con el denotativo título de Toque de lo alto (2016), dirigida por José Mario Salas.

Es posible que el concepto de ‘película’ le sea anchuroso, e igual lo vamos a utilizar, pero lo que vemos en pantalla está más cerca de un video casero que de un filme como tal: hay muy poco arte o talento en juego.

Igual podríamos cavilar que Toque de lo alto tiene más de telenovela que de cine, de una mala telenovela, eso sí, donde las imágenes son apenas funcionales en beneficio de los diálogos: sus imágenes son redundantes.

Sucede cuando muestra a sujetos en evidentes procesos de degradación; en este caso, un padre de familia abusador, machista y pendenciero que llega a liarse sexualmente con la jovencita novia de su propio hijo.

Luego, con una joven abusada en su infancia por el abuelo, fiestera, quien no cree en dios alguno y se declara lesbiana; ella se va de la casa, cargada de problemas, para establecer una relación amorosa con su amiga.

Con esas dos vertientes, la narración de la película en ningún momento es fluida: tiene cortes arbitrarios para pasar de una historia a la otra, recargada de música, sobre todo de canciones con arengas como letras. Es que el discurso no se oculta nunca. Siempre está de frente, nos lo dicen a cada momento, ¡a cada rato!

Por ahí el carácter manipulador del filme: agrava al máximo cada suceso degradante para, luego, en un dos por tres, sin decir agua va, mostrar a personajes redimidos con solo aproximarse a Jesús, nada más.

En un ¡plop!, los personajes dejan atrás sus conductas, todas vistas como un paquete de “indecencias”, incluido el lesbianismo, y comienzan a proclamar entonces lo que llaman la Palabra (la película dice que se basa en hechos reales).

Al filme le cuesta encontrar su final y tiene varios, solo por extender su sermón (en boca de los personajes), de decir lo mismo una y otra vez, el de que solo Jesús salva, algo que le hemos oído y visto hace rato.

Quien se muestra más convincente con su personaje es la actriz Hanzell Carballo, nada más, porque en el resto del elenco salta fácil el tono aficionado, aunque estén presentes personas salidas del teatro, como Rosibel Carvajal.

Además de las debilidades mencionadas, uno puede señalar más fallas: la defectuosa edición de sonido, el guion insustancial, la ausencia de una debida dirección de arte, el montaje arbitrario, la indefinición del contexto, la ninguna creatividad visual y su autoplagio constante.

No es una mala película por ser cristiana o por tener una visión propia del cristianismo. Que quede claro. Es filme con un público meta, pero no es buen cine o, si es del caso, eso no es cine: es propaganda llana.

Toque de lo altoTítulo original: Toque de lo altoCosta Rica, 2016Género: DramaDirección: José Mario SalasElenco: Hanzell Carballo, Rosibel Carvajal, Christian CamposCalificación: UNA ESTRELLA ( * ) de cinco posibles