Con buena puntería,filme señala que en la corrupción militar el gato es casero

Por: William Venegas 28 noviembre, 2016

Muchos críticos de cine la han emprendido contra la película Jack Reacher: Sin regreso (2016), dirigida por Edward Zwick, realizador con algunos filmes valiosos en su itinerario. Esta, del 2016, es secuela de la que vimos en el 2012 escrita y dirigida por Christopher McQuarrie.

A esos tantos críticos les llevo la contraria no por capricho, no por majadería, sino porque juzgo que, sin ser extraordinaria, Jack Reacher: Sin regreso es buena película de acción y hasta con buen trabajo del actor Tom Cruise como Jack Reacher. Por cierto, con su actuación, Tom Cruise logra separarse del otro héroe suyo: Ethan Hunt, el de las misiones imposibles.

Antes de seguir adelante, quiero destacar el magnífico trabajo de montaje (edición) que logra suministrarle al filme un ritmo exacto y tenaz, pese a la multitud de planos presentes desde el rodaje. No solo es asunto de ritmo, pausas y cálculos de tiempos; más importante: es lo que contribuye el montaje a la coherencia narrativa.

Entonces, desde el principio mismo, nos vemos sacudidos por muy buenas secuencias de acción sin que estas se conviertan en objetos gratuitos de espectáculo: tienen sentido dramático, están dentro de la intensidad, viven del desarrollo dramático y lo enriquecen, como el toque de una trompeta cuando llama a combate.

Otro aspecto importante de Jack Reacher: Sin regreso , apenas perceptible por su buen equilibrio, es la armonía entre los diálogos explicativos con respecto a las soluciones visuales (en el cine de acción, por lo normal, lo visual es potenciado).

La trama es interesante, la podemos definir –incluso– como inteligente por sus apuntes críticos, que tienen que ver con la corrupción al interior de los órganos de seguridad y del propio ejército de Estados Unidos. Está claro: el enemigo es casero, “vive” dentro de las propias estructuras guerreristas de su país, por lo que la red de corrupción es más compleja aún.

Eso hace que el filme se comporte como un guarismo con novedades en su trama, o sea, como dice la definición de algoritmo: “un conjunto ordenado de operaciones sistemáticas que permite hacer un cálculo y hallar la solución de un tipo de problemas”, ¿les suena bien?

Un crítico dijo que esta película lo que hace es disparar balas a ciegas; otro dijo que es un autoatentado artístico; el tercero dijo que no logra conmover; aquel dice que es cine de manual; en fin, hay bastantes conceptos adversos. Y yo, con la ecuanimidad estoica de mi carácter, les recomiendo la película, sin temor a meterme en campo minado.

Ficha técnica.

Título original: Jack Reacher: Never Go Back

Estados Unidos, 2016

Género: Acción

Dirección: Edward Zwick

Elenco: Tom Cruise, Cobie Smulders, Teri Wyble, Robert Knepper

Duración: 130 minutos

Calificación: Tres estrellas de cinco posibles