He aquí un filme sobre la naturaleza sexual humana que llama a la tolerancia desde el amor

Por: William Venegas 17 febrero, 2016

Es película buena y tal vez un poco más, pero no excelente. Se trata del filme La chica danesa (2015), dirigido por el inglés Tom Hooper, cuyo máximo interés se concentra en el exquisito trabajo de Alicia Vikander, actriz sueca.En esta película, la trama daba para más. Es la historia de un matrimonio de artistas plásticos, Gerda y Einar, quienes, en un momento dado, por un detalle de vida que explosiona la conducta de Einar, se ven enfrentados al dilema de este: él quiere cambiar de sexo y llamarse Lili.

Ese conflicto podría ser intenso, pero no lo es en la película, porque al director le faltó el brío necesario para inculcárselo a la trama, con guion de Lucinda Coxon basado en la primera novela de David Ebershoff.

De esa falta de brío, como si fuera enfermedad contagiosa, el primer afectado resultó ser el actor Eddie Redmayne, quien ­ganó el anterior Óscar por su trabajo como Stephen Hawking en la película La teoría del todo (2014), dirigida por James Marsch.

En La chica danesa , el actor Redmayne encarna a una mujer en el cuerpo equivocado de un hombre, según el decir del propio filme, lo que es igual a decir que encarna a un hombre felizmente casado, de activa vida sexual con su esposa, que por equis detalle siente que su “alma” (sensibilidad) es la de una mujer.}

Eso no es poco, claro que no, pero con la dirección de Hooper y con el trabajo actoral de Redmayne igual pudo haber sido un resfrío menos peligroso que el virus del zika o una simple pataleta emocional.

Por ahí se desdramatiza el drama. Redmayne pone cara de “yo no fui” durante toda la película, con sonrisa forzada o con lágrimas que le salen por los ojos, pero que podrían haberle salido hasta por los oídos.

Con dicho actor, el filme pierde intensidad. Sin embargo, ¡curioso!, lo hace sin perder coherencia narrativa interna, pese a que hay secuencias poco creíbles en términos emocionales.Por fortuna ahí está Alicia Vikander: esta actriz llena su personaje (Gerda, la esposa de Einar) con pliegues vehementes y, sin que le corresponda, Vikander logra que miremos la historia de Einar/Lili desde la mirada amorosa de Gerda.

El filme también se enriquece, por dicha, desde su plasticidad, donde la fotografía y la dirección de arte, más la música, se conjugan para darnos bien la atmósfera en la que los sucesos solo pueden llegar a la tragedia: ¿era posible otra salida?

Lo que el director no entendió fue la profundidad ni la dialéctica que tenía entre manos con el relato, por lo que más bien cayó en lo descriptivo desde la “belleza andrógina” de Einer/Lili, aún en la intimidad erótica. Le faltó coraje y hasta brutalidad en algunas secuencias.

En todo caso, La chica danesa no es filme para desechar. Sus méritos son otros, algunos aquí señalados, y logra hacernos pensar de manera más tolerante sobre un tema que, poco a poco, deja de ser tabú y nos lleva al asunto del amor con otra mirada.

Dirección: Tom Hooper (Reino Unido, 2015)

Actuaciones: Eddie Redmayne, Alicia Vikander.

Duración: 103 minutos